En 2025, la autonomía estratégica se ha convertido para la Unión Europea (UE) en un imperativo en las áreas de seguridad y defensa, economía, comercio y tecnología. En un mundo volátil, es comprensible el deseo del bloque de reducir la dependencia, fortalecer su poder interno y mejorar su posición en el escenario mundial. Sin embargo, el camino hacia la autonomía no es fácil, ya que existe una brecha entre las aspiraciones y las capacidades.
Un informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) revela el panorama aterrador que se vive en Sudán, sumido en una guerra civil desde hace años.
El Congreso de Estados Unidos ha votado por poner fin a las sanciones impuestas a Siria cuando Bashar al Asad estaba en el poder, con lo que concluyó un prolongado capítulo de la política aislacionista contra ese país. La decisión entraña una verdadera oportunidad para que el pueblo sirio tome parte en la reconstrucción nacional, y para que se reanuden las relaciones y el comercio con socios internacionales.
El Parlamento Europeo acaba de aprobar un plan para dejar de importar gas de Rusia de una vez por todas, en un intento por dotar a la Unión Europea (UE) de mayor autonomía energética. Sin embargo, la decisión ha tropezado con la objeción de varios miembros del bloque, preocupados por que se produzca una “tormenta de precios” en el mercado energético que acabe perjudicando a la economía.
Una reunión consultiva de expertos para revisar el plan estratégico africano contra el terrorismo se efectuó recientemente en Argelia. Participaron altos funcionarios y especialistas de instituciones, organizaciones económicas y organismos de seguridad regionales, lo que demuestra la determinación compartida de hacer frente a una de las mayores amenazas del continente.
La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) recién pronosticó que el mercado petrolero mundial mantendrá estable en 2026. Se prevé que la oferta se mantendrá en equilibrio con la demanda en un contexto en el que la economía mundial afronta riesgos macroeconómicos de magnitud moderada.
La República Democrática del Congo y la República de Ruanda firmaron recientemente un acuerdo de paz en Washington, en presencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Este hecho vuelve a poner de manifiesto el importante papel mediador del mandatario en los asuntos internacionales y, al mismo tiempo, evidencia el regreso del país norteamericano al continente africano tras un prolongado período de desatención.
La posibilidad de que Ucrania se una a la Unión Europea (UE) a principios de 2027 se está convirtiendo en un tema de gran interés, lo que denota los nuevos cálculos estratégicos de Europa.
La adhesión oficial de la República Democrática de Oriental a la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) ha sido recibida con cálidas felicitaciones, pero también ha suscitado algunas dudas sobre su plena inserción como undécimo miembro del “techo común” regional.
El Consejo de la Unión Europea (UE) y el Parlamento Europeo han llegado a un acuerdo sobre un paquete de reformas legales para el sector farmacéutico con el objetivo de llevar a cabo la revisión más completa de este ámbito esencial dentro de la Unión Europea.
India y la Unión Europea (UE) están trabajando para agilizar la firma de un tratado de libre comercio (TLC) ante la presión del tiempo, pues el plazo para suscribirlo expira en 2025.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha solicitado a la comunidad internacional una ayuda humanitaria de 33 mil millones de dólares, una cantidad significativamente menor a la esperada.
La reconstrucción y la integración internacional de Siria se vieron impulsadas en los primeros días de diciembre de 2025 por una serie de señales positivas. Tras años de devastación causada por la guerra y un largo aislamiento diplomático y económico, el país árabe ha trabajado para alcanzar la estabilidad, maximizar la ayuda exterior y equilibrar sus relaciones con las potencias y los países de la región.
El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, advirtió que la búsqueda de una agenda verde por parte de la Unión Europea y la aplicación de normas tecnológicas contra empresas estadounidenses están socavando la alianza transatlántica.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció hace poco su intención de suspender “la migración procedente de todos los países del tercer mundo”.
El presidente ruso, Vladímir Putin, recién concluyó una histórica visita de Estado a la India. A pesar de que solo duró dos días, acaparó la atención de la opinión pública internacional, dado que su objetivo fue reforzar el eje estratégico Asia-Europa en un contexto en el que ambos países se enfrentan a fuertes presiones por parte de Occidente.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) evalúa que la economía mundial mantiene este año su resiliencia ante diversos fenómenos negativos. Las principales economías, sobre todo las de Estados Unidos y Europa, muestran indicadores positivos que aportan matices alentadores al panorama global.
En un contexto de profunda reconfiguración del orden internacional, las relaciones entre Estados Unidos y Brasil emergen como un vínculo clave y de gran influencia. Aunque cooperan en múltiples ámbitos, los nexos bilaterales siguen presentando fricciones, en lo que configura una etapa de cooperación y competencia simultáneas.
La presentación oficial del “Pacto por el Mediterráneo: Un mar, un pacto, un futuro” constituye un avance histórico en las relaciones entre la Unión Europea (UE) y los países del sur del Mediterráneo, pues se trata de un paso esencial para la forja de un espacio mediterráneo más cohesionado, pacífico y próspero.
El Parlamento alemán (Bundestag) aprobó un presupuesto federal récord de 524 mil millones de euros para 2026, el mayor de la historia, con el objetivo de garantizar tres prioridades estratégicas: defensa y seguridad, transición energética e infraestructura, y bienestar social.