Huella y cambios en el primer año del segundo mandato del presidente Donald Trump

Cumplido el primer año desde que Donald Trump asumió su segundo mandato como presidente de Estados Unidos, la Casa Blanca considera que esos 365 días fueron un período “de carácter transformador”, que marca el inicio de una nueva era de prosperidad para el país.

El presidente estadounidense, Donald Trump, durante un discurso en la Casa Blanca. (Foto: Xinhua/VNA)
El presidente estadounidense, Donald Trump, durante un discurso en la Casa Blanca. (Foto: Xinhua/VNA)

En materia de inmigración y política exterior, ha sido un año de cambios significativos, pero también de decisiones controvertidas con un profundo impacto tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo.

Tal como prometió durante su campaña electoral, Trump inició su segundo mandato presidencial con una serie de políticas centradas en el principio de “Estados Unidos primero”.

Decisiones inesperadas y audaces han obligado en repetidas ocasiones al mundo a adaptarse con premura a las condiciones impuestas por el inquilino de la Casa Blanca: desde la expulsión contundente de inmigrantes indocumentados y una profunda reestructuración del aparato gubernamental, hasta la retirada de Estados Unidos de numerosos acuerdos globales y la imposición de amplios aranceles comerciales.

Prácticamente cada decisión ha generado controversias tanto a nivel nacional como internacional. La profunda polarización de la sociedad estadounidense se refleja inequívocamente en los índices de aprobación ciudadana.

El apoyo a Trump se sitúa por encima del 40 por ciento, una cifra considerablemente inferior a la registrada al inicio de su mandato. A pesar de las polémicas, no se puede negar que las medidas firmes han producido ciertos “frutos” en materia de seguridad y economía.

La Casa Blanca ha enumerado 365 logros de la Administración Trump. Por primera vez en medio siglo, Estados Unidos registró una “migración neta negativa”, con la expulsión de más de 2,6 millones de inmigrantes ilegales. La economía también ha mostrado una notable capacidad de resistencia frente a la inestabilidad internacional. El Producto Interno Bruto creció 4,3 por ciento en el tercer trimestre de 2025, mientras el crecimiento salarial de los trabajadores no cualificados alcanzó su nivel más alto en casi 60 años.

En apenas 365 días, Trump firmó 229 órdenes ejecutivas, una cifra significativamente superior a la del primer año de su primer mandato. Por ello, la opinión pública considera que esta estrategia apunta más a dejar una huella personal que a buscar un amplio consenso social.

Por ello, los programas de la agenda interna que generan fricciones dentro del país son difíciles de evitar. Algunos opinan que estas políticas debilitan los fundamentos humanitarios y exacerban las divisiones sociales.

En el plano internacional, el cambio de orientación de la política de Washington también ha provocado fuertes sacudidas. El énfasis en el pragmatismo en la política exterior y la priorización de los intereses nacionales bajo el principio de “Estados Unidos primero” ha supuesto un impacto significativo para socios y aliados.

En el ámbito económico, se han registrado turbulencias tras la aplicación de aranceles generalizados a escala mundial. Esta medida fue el detonante del tenso enfrentamiento comercial entre las dos mayores economías del mundo, Estados Unidos y China, mientras otros países se apresuraban a buscar acuerdos comerciales y a ampliar sus vínculos económicos para capear la “tormenta” del proteccionismo.

Estados Unidos se retiró de diversos mecanismos de gobernanza global, como la Organización Mundial de la Salud, una decisión coherente con la línea del presidente Trump, pero que ha suscitado amplias controversias.

Otras acciones de Washington, como los ataques aéreos contra Irán o la declaración pública de su intención de comprar Groenlandia -territorio autónomo perteneciente a Dinamarca-, también han intensificado las tensiones.

No obstante, en el último año se han hecho claramente visibles las huellas de la política exterior de Trump en la resolución de conflictos prolongados en Ucrania y Oriente Medio.

Frente a quienes opinan que Trump dedica excesiva atención a la política exterior, la Casa Blanca subraya que esta está estrechamente vinculada con los intereses internos.

Tras ese primer año del segundo mandato en que se entrelazan logros y turbulencias, las elecciones legislativas de medio término de 2026 se perfilan como una prueba crucial del respaldo del electorado a las audaces decisiones de la administración del presidente Trump.

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