Según Le Viet Anh, secretario general de la Asociación de Pimienta y Especias de Vietnam, en 2025 la pimienta continuó desempeñando un papel central dentro del grupo de especias exportadas, con un volumen superior a 247.000 toneladas, equivalente al 59,3 por ciento del total, y un valor de 1,66 mil millones de dólares sobre un total sectorial de 2,1 mil millones de dólares.
No obstante, Vietnam también importó más de 42.000 toneladas de pimienta, por un valor de 266,2 millones de dólares, con un fuerte incremento respecto a 2024. Esta tendencia pone de relieve el papel del país como centro de procesamiento y reexportación, al tiempo que refleja la escasez de la oferta interna en un contexto de elevada demanda externa.
Las previsiones para la cosecha de 2026 apuntan a condiciones climáticas adversas y a un mayor riesgo de plagas, lo que podría reducir la producción de pimienta entre un 15 por ciento y un 20 por ciento en comparación con 2025. En un escenario de demanda mundial en aumento, mantener y ampliar la oferta se convierte en una necesidad urgente.
El sector del coco, pese a registrar en 2025 un crecimiento del 36,6 por ciento y un valor exportado cercano a 534 millones de dólares, también enfrenta una oferta de materias primas inestable.
De acuerdo con la Asociación del Coco de Vietnam, la dependencia de fuentes externas eleva los costos, erosiona los márgenes de beneficio y afecta la reputación empresarial. La solución de fondo pasa por mejorar la calidad de las variedades, aplicar prácticas de cultivo sostenibles y adaptarse a las tendencias de consumo verde y a la trazabilidad.
La experiencia demuestra que la autosuficiencia de materias primas ha dejado de ser un desafío aislado de cada rubro para convertirse en una cuestión estratégica de toda la agricultura. Con un mejor control de los insumos, las exportaciones agrícolas vietnamitas ganarán en calidad, costos y posición en los mercados internacionales.