Este reconocimiento es una ventaja significativa, que posiciona a Vietnam en el grupo de países productores de cacao de calidad superior, aprovechando su diversidad ecológica y modelos agroforestales sostenibles, alineados con las tendencias de una agricultura baja en carbono.
En lugar de centrarse en la producción masiva, el cacao vietnamita tiene la oportunidad de seguir una ruta de alto valor, asociada a la marca y la identidad de las regiones productoras.
Según la ICCO, el cacao de aroma fino representa entre el 10% y el 15% de la producción mundial, y se destina principalmente al segmento de chocolate premium y artesanal.
En el marco de la reestructuración agrícola hacia un crecimiento verde, la reducción de emisiones y la integración en mercados internacionales, el cacao de Vietnam está dejando atrás su carácter de cultivo a pequeña escala y abriendo perspectivas para convertirse en un sector de alto valor agregado.
Nguyen Thi Thanh Mai, del Instituto de Ciencias Técnicas Agroforestales de la Altiplanicie Occidental (WASI), destaca que el cacao vietnamita es muy apreciado por su sabor intenso, su acidez natural equilibrada y sus notas frutales, características que lo hacen especialmente adecuado para el chocolate artesanal, el chocolate puro y los productos de gama alta.
A nivel mundial, el mercado del cacao y el chocolate se está orientando fuertemente hacia el segmento premium. Según Market Research Future, el mercado global de granos de cacao alcanzó los 17,17 mil millones de dólares en 2024 y se espera que supere los 37 mil millones de dólares para 2035, impulsado principalmente por el chocolate negro, el chocolate artesanal, el cacao orgánico y los productos sostenibles.
La región de la Altiplanicie Occidental es actualmente la principal zona productora de cacao en Vietnam, con Dak Lak como su núcleo estratégico. En esta área, el cacao se cultiva principalmente de forma intercalada con cafetales, árboles frutales y forestales, siguiendo modelos de agricultura regenerativa que mejoran la calidad del suelo, absorben carbono y promueven medios de vida sostenibles para los agricultores.
En Dak Lak existen actualmente siete cooperativas de cacao que trabajan con diversas empresas nacionales e internacionales. Aunque se han logrado avances iniciales en la articulación de la cadena de valor, la producción aún es limitada y la transformación del sector no ha alcanzado su pleno potencial. Por ello, las autoridades locales están diseñando un plan de desarrollo para el sector cacaotero, centrado en la cadena de valor, que conecte la producción primaria con la transformación avanzada, la construcción de marca y la expansión de mercados de exportación.
Doan Thi Kim Xuyen, directora de la empresa Cacao Land, resalta que una barra de chocolate genera un valor mucho mayor que la exportación de granos. Pero, más importante aún, esto permite que Vietnam ingrese al mercado como creador de valor, y no solo como proveedor de materia prima.