Centro Financiero Internacional: un impulso estratégico de Vietnam hacia la nueva era

El viceprimer ministro permanente de Vietnam, Nguyen Hoa Binh, presidente del Consejo de Administración del Centro Financiero Internacional de Vietnam (CFI), afirmó que el reciente lanzamiento de la institución en Ciudad Ho Chi Minh, tras su estreno en Da Nang, constituye un hito fundamental y un impulso decisivo para la economía nacional en el contexto de la nueva era de desarrollo.

El primer ministro de Vietnam, Pham Minh Chinh, inaugura el Centro Financiero Internacional en Ciudad Ho Chi Minh. (Foto: VNA)
El primer ministro de Vietnam, Pham Minh Chinh, inaugura el Centro Financiero Internacional en Ciudad Ho Chi Minh. (Foto: VNA)

En declaraciones exclusivas a la Agencia Vietnamita de Noticias, Hoa Binh detalló el meticuloso proceso de preparación, la visión estratégica y las tareas clave para garantizar el éxito y el impacto sostenible de ese ambicioso proyecto.

El subjefe de Gobierno destacó que el establecimiento de los CFI es el resultado de una preparación exhaustiva y sincronizada en tres niveles: decisión política, infraestructura legal y condiciones operativas.

En un tiempo récord, el Gobierno asesoró al Buró Político del Comité Central del Partido para emitir una conclusión sobre la construcción de los CFI, una brújula que define objetivos, modelo y hoja de ruta, subrayó.

Sobre esa base, la Asamblea Nacional promulgó resoluciones clave, incluyendo la Ley del Tribunal Especializado de CFI, un paso revolucionario para asegurar mecanismos de resolución de disputas acordes con los estándares internacionales.

El Gobierno emitió rápidamente ocho decretos fundamentales, fruto de un exhaustivo estudio de experiencias globales y la colaboración activa de ministerios y localidades. Paralelamente, se desplegaron numerosos viajes de estudio a los principales centros financieros del mundo: Londres, Fráncfort, Dubái y Singapur, cuyas lecciones fueron incorporadas al diseño institucional.

En cuanto a los recursos humanos, el dirigente reveló que Ciudad Ho Chi Minh y Da Nang han atraído a ejecutivos internacionales de alto nivel y expertos de la diáspora, junto con programas de capacitación especializada en alianza con la Universidad Vietnam-Alemania.

Definió el modelo CFI como una solución revolucionaria con ocho implicaciones estratégicas para la nueva era. Primero, es un pilar para que Vietnam transite del crecimiento ordinario a una fase de aceleración y ruptura, complementando las reformas internas con la expansión del espacio de desarrollo hacia el exterior.

En segundo lugar, marca la cúspide de la integración económica. Si antes el país se integró en comercio e inversiones, hoy la integración financiera exige “hablar el mismo idioma” que el mundo, adoptando principios del derecho consuetudinario y permitiendo jueces internacionales en disputas.

En tercer lugar, constituye una palanca para reestructurar la economía hacia modelos de innovación, economía verde y digital. Vietnam cuenta con unos 17 millones de cuentas de activos digitales y transacciones anuales de criptoactivos que superan los 200 mil millones de dólares, un caudal que requiere un marco legal que el CFI ayudará a construir, indicó el vicepremier.

En cuarto lugar, es un canal eficaz para movilizar capital destinado a megaproyectos nacionales como ferrocarril de alta velocidad, energías renovables y nucleares y centros de datos.

En quinto lugar, transformará la fisonomía urbana y económica, siguiendo el modelo global donde los distritos financieros se convierten en símbolos de prosperidad.

En sexto lugar, actuará como una escuela práctica de primer nivel para formar recursos humanos de clase mundial, con la aspiración de que la juventud vietnamita asuma plenamente estas responsabilidades.

En séptimo lugar, potenciará la atracción de inversión extranjera directa (IED) de calidad, al permitir a inversores acceder a capital global directamente desde Vietnam.

En octavo lugar, democratizará los beneficios: no solo grandes corporaciones, sino todos los ciudadanos se verán favorecidos mediante el desarrollo de productos financieros modernos, fondos de pensiones y gestión patrimonial transparente.

El dirigente enfatizó que el factor decisivo para el éxito de un CFI es la confianza de los inversores. Para construirla, delineó prioridades como continuar perfeccionando el marco legal, con la visión de elevar las normativas actuales a una Ley del Centro Financiero Internacional en un horizonte de tres a cinco años; desarrollar infraestructura física y un ecosistema de vida de alto nivel (escuelas internacionales, hospitales, espacios urbanos) que satisfaga las exigencias de ejecutivos globales y sus familias.

También subrayó la necesidad de garantizar infraestructura digital con conectividad global instantánea y de latencia cero con los principales centros financieros; fortalecer el capital humano y la capacidad de resolución de disputas, atrayendo CEOs y expertos internacionales, y asegurando que los primeros fallos del Tribunal Especializado reflejen imparcialidad y estándares globales.

En paralelo, debe intensificar la promoción de inversiones, replicando el exitoso modelo de Ciudad Ho Chi Minh en Singapur; y perfeccionar los procedimientos operativos y reformar drásticamente la administración, midiendo la eficiencia por la satisfacción del inversor.

El CFI no es un destino de corto plazo; su éxito se medirá en horizontes de cinco a 10 años. "Pero con la determinación política plasmada en los documentos del Partido, una hoja de ruta clara y una acción decidida, tengo la convicción de que ese modelo en Vietnam será un éxito y contribuirá decisivamente al desarrollo nacional en esta nueva era", declaró Hoa Binh.

VNA
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