La firma de 11 documentos de cooperación durante la visita, del 7 al 8 de febrero, refleja el éxito de la misma y aporta nuevos contenidos a la Asociación Estratégica Integral suscrita por ambos países en agosto de 2024. Esos acuerdos evidencian la ampliación de la cooperación a numerosos ámbitos, más allá del marco tradicional del comercio, incluida la defensa y la seguridad, la energía, los semiconductores y los pagos digitales transfronterizos. En diálogo con su homólogo malasio, Anwar Ibrahim, Modi afirmó con orgullo que los resultados de su visita robustecían las relaciones entre la India y Malasia en particular, y entre el gigante surasiático y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático en general.
La presencia del premier indio en Kuala Lumpur, por otra parte, trasluce la nueva visión y el enfoque renovado de Nueva Delhi de ampliar y diversificar las relaciones con los socios tradicionales y no tradicionales. Esto se refleja en el impulso a la cooperación con numerosos países de distintos continentes, incluso cuando la presión de los aranceles recíprocos del 50 por ciento impuestos por Estados Unidos se alivió tras una pragmática conversación telefónica entre Modi y el presidente estadounidense Donald Trump, así como otras negociaciones activas, la buena voluntad y las concesiones de ambas partes.
La India también ha logrado avances notables en la cooperación con sus socios europeos. A comienzos de 2026, en el marco de la Cumbre India-UE en Nueva Delhi, la India y la Unión Europea (UE) anunciaron la conclusión de las negociaciones del Acuerdo de Libre Comercio (ALC) bilateral, cuya firma está prevista para este año. Llegar a ese punto es motivo de genuina celebración porque antes debió vencerse un camino plagado de dificultades, al punto que hubo un impasse de ocho años que duró hasta el 2022.
Antes, Modi realizó su cuarta visita al Reino Unido desde que asumió el cargo de primer ministro en 2014. En esa ocasión las partes firmaron un acuerdo comercial que revaloriza las relaciones de cooperación entre la cuarta y la sexta economías más grandes del mundo. Según el acuerdo, más del 90 por ciento de las exportaciones británicas a la India se beneficiarán de reducciones arancelarias escalonadas a lo largo de 10 años. Los cosméticos, la ropa, los alimentos y las bebidas serán los productos con mayores reducciones.
El arancel medio de Nueva Delhi sobre los productos de Londres se reducirá del 15 al tres por ciento. Los aranceles se eliminarán de inmediato para el salmón, la carne de cordero y las maquinarias, y se liberalizará gradualmente el comercio de chocolate, cosméticos y autopartes. El whisky y la ginebra serán los mayores beneficiados, con una reducción inmediata del impuesto a la mitad, hasta el 75 por ciento, y una posterior disminución hasta el 40 por ciento en el décimo año.
Se estima que el acuerdo aportará a la economía británica alrededor de seis mil 400 millones de dólares al año, e incrementará las exportaciones de Londres a Nueva Delhi en un 60 por ciento, equivalentes a 15 mil 700 millones de libras en 2040. Además, el acuerdo generará miles de empleos, abrirá a las empresas nuevas oportunidades y favorecerá el crecimiento de la economía del Reino Unido. La India también cosechará “frutos dulces” gracias a la eliminación de aranceles sobre el 50 por ciento de sus exportaciones al Reino Unido, que incluyen productos clave como textiles, calzado y productos agrícolas.
La visita a Malasia del primer ministro indio aporta una nueva pincelada al cuadro de cooperación trazado por Nueva Delhi en los últimos años. La economía del coloso surasiático es una de las de mayor crecimiento en los últimos años y ya es la cuarta del mundo, en buena medida gracias a la ampliación de sus vínculos de cooperación con otras naciones.