Al presidir hoy una conferencia nacional sobre prevención y respuesta ante desastres naturales en 2026, Minh Chinh, quien también es jefe del Comité Directivo Nacional de Defensa Civil, destacó que los desastres naturales son cada vez más complejos. En 2025, Vietnam se enfrentó a fenómenos meteorológicos extremos, irregulares e impredecibles, que causaron daños significativos.
El jefe del Gobierno subrayó la necesidad de un liderazgo y una gestión proactivos, flexibles y ágiles, que pongan a las personas en el centro, garanticen la implementación efectiva de las medidas y permitan una rápida transición de un enfoque reactivo a la prevención activa, al tiempo que se fortalece la coordinación entre las partes relevantes.
Hizo un llamado a la mejora continua del marco institucional y legal, la modernización de los sistemas de pronóstico, el fortalecimiento de las capacidades locales, la consolidación de las reservas estratégicas y la movilización de todo el sistema político y la sociedad.
Reiteró que los desastres naturales siguen siendo una amenaza constante, cada vez más extrema e impredecible, mientras que la protección de la vida y los bienes de las personas es una necesidad urgente y un criterio para evaluar la eficacia del sistema político.
En este sentido, instó a los ministerios, sectores y localidades a redoblar sus esfuerzos, a actuar con mayor determinación y eficiencia en la prevención, la respuesta y la recuperación posterior a los desastres naturales, a fin de garantizar la seguridad y el bienestar de la población.
Según los delegados en la cita, los desastres naturales en Vietnam en 2025 fueron intensos, generalizados y se caracterizaron por numerosos factores inusuales, superando los niveles históricos.
Estos desastres causaron importantes pérdidas humanas y materiales, afectando la infraestructura, los medios de subsistencia y las actividades socioeconómicas. Al 31 de diciembre de 2025, se registraron 484 fallecidos y desaparecidos, 811 heridos y daños materiales estimados por más de cuatro mil millones de dólares.
Los participantes señalaron que la situación de los desastres naturales en 2026 continuaría evolucionando de manera compleja. Aunque se prevé que el número de tormentas en el Mar del Este sea inferior a la media, podrían producirse tifones potentes, incluso muy potentes; asimismo, se espera que las olas de calor, las sequías y la intrusión de agua salada lleguen antes y duren más.