Importante acuerdo para reducir emisiones de gases de efecto invernadero

La Unión Europea (UE) acaba de alcanzar un acuerdo histórico sobre las reformas del mercado del carbono para contribuir al objetivo de reducir para 2030 las emisiones netas de gases de efecto invernadero en un 55 por ciento respecto a los niveles de 1990. Como tercer mayor emisor mundial, la UE está dando pasos firmes para disminuir por esa vía las causas del cambio climático.
Foto de ilustración (Fuente: Reuters)
Foto de ilustración (Fuente: Reuters)

El Consejo Europeo anunció el 18 de diciembre que los Estados miembros de la UE alcanzaron un acuerdo sobre la reforma del mercado de carbono, lo cual se considera una herramienta política clave del bloque en la lucha contra el cambio climático. Según lo acordado, los negociadores aumentarán al 62 por ciento el recorte de las emisiones en los sectores regidos por el Sistema Europeo de Comercio de Emisiones para 2030. La UE establecerá un fondo social para apoyar a los hogares y las pequeñas empresas más vulnerables a hacer frente al impacto del mercado de comercio de créditos de emisión.

Los países miembros de la UE también acordaron implementar el Mecanismo de Ajuste Fronterizo de Carbono (CBAM, por sus siglas en inglés), que impondrá un gravamen sobre determinadas importaciones por las emisiones emitidas cuando estos productos son fabricados en el país de origen. El objetivo de este mecanismo es proteger a la industria europea de la entrada de bienes baratos producidos en países con regulaciones ambientales más laxas. Se espera que el CBAM se ponga en marcha en octubre de 2023.

Inicialmente el CBAM regulará bienes importados como el acero, el cemento, los fertilizantes, el aluminio, la electricidad y el hidrógeno, que son sectores intensivos en carbono y representan el 94 por ciento de las emisiones industriales de la UE. Los importadores deberán declarar las emisiones directamente vinculadas al proceso de producción, y si estas superan el límite europeo, comprar un certificado de emisión a los precios del CO2 en la UE. El CBAM también se aplicará a los bienes importados cuyos procesos de producción liberan carbono indirectamente al medio ambiente.

Para acelerar las reformas encaminadas a reducir las emisiones, la UE obligará a unas 10 mil centrales eléctricas y fábricas a comprar permisos de CO2 cuando contaminen. Una vez implantado el CBAM, la UE recortará y definirá una hoja de ruta para eliminar progresivamente los permisos gratuitos de CO2 que concede actualmente a las industrias para aumentar la competitividad frente a las empresas extranjeras.

El presidente de la Comisión de Medio Ambiente, Pascal Canfin, destacó que la UE es la primera área comercial del mundo en imponer un arancel climático sobre los bienes importados. Mientras, el diputado europeo Mohammed Chahim afirmó que el CBAM será un pilar importante de las políticas climáticas de Europa, alentando a los socios comerciales a descarbonizar la industria manufacturera.

Sin embargo, los expertos evaluaron que el impuesto al carbono enfrentará muchos obstáculos, especialmente debido a la creciente demanda de combustibles fósiles y al aumento de la población mundial. Por lo tanto, si los países implementan este mecanismo para reducir el uso de combustibles fósiles, deben brindar simultáneamente apoyo e incentivos a ciertos sectores para no obstaculizar el desarrollo.

El acuerdo de reforma del mercado de carbono de la UE aún debe ser ratificado por el Parlamento Europeo y el Consejo Europeo. El ministro de Medio Ambiente de la República Checa, que ocupa actualmente la presidencia rotatoria de la UE, Marian Jurecka, enfatizó que el acuerdo permitirá al bloque cumplir los objetivos climáticos en áreas clave de la economía, al tiempo que garantizará un apoyo efectivo a los trabajadores y las pequeñas empresas más vulnerables.