La inquietud por una ‘burbuja de la IA’

La inteligencia artificial (IA) está experimentando un desarrollo vertiginoso y se ha convertido en un factor clave que redefine el panorama tecnológico mundial. A medida que la “fiebre” de la IA continúa en ascenso sin señales de desaceleración, en el sector tecnológico ha surgido un intenso debate: ¿se está sobreestimando el valor del mercado de la IA hasta el punto de que podría convertirse en una burbuja que estallara en cualquier momento?

Foto de ilustración: Xinhua
Foto de ilustración: Xinhua

En los últimos tiempos la “fiebre de la IA” de la IA ha impulsado las acciones tecnológicas hasta alcanzar máximos históricos en el mercado bursátil. Solo en lo que va de año, numerosas empresas de IA han alcanzado valoraciones de cientos de miles de millones de dólares. Según la revista Fortune, varias de estas empresas han atraído inversiones significativas, principalmente debido a su potencial para propiciar avances cualitativos en la vida económica y social global, más que por sus beneficios reales.

Además, los grandes del sector tecnológico, como OpenAI, Meta o Microsoft, están invirtiendo cientos de miles de millones de dólares en la construcción de centros de datos, así como en la investigación y producción de chips avanzados. Se considera que este es un paso necesario para que las empresas no se queden atrás en la feroz carrera tecnológica actual y, al mismo tiempo, un factor decisivo que determinará quiénes serán los ganadores y los perdedores en la próxima etapa de desarrollo. Sin embargo, si los beneficios no alcanzan las expectativas, esta enorme inversión puede poner en riesgo la estabilidad financiera de las empresas.

Por ello, a los analistas les preocupa que se esté formando una ‘burbuja de la IA’» que pueda estallar en cualquier momento. El vertiginoso aumento del valor de las empresas vinculadas a la IA recuerda a muchos la ‘burbuja de las puntocom’ de finales de la década de 1990 y principios de los años 2000. En aquella época, las acciones de numerosas empresas tecnológicas que operaban en Internet bajo el dominio ".com" se dispararon debido a valoraciones excesivamente infladas, para luego desplomarse en poco tiempo. Ese colapso desencadenó una ola de quiebras y dejó a muchos trabajadores en una situación precaria debido a la pérdida de empleo.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, advirtió que la valoración de las acciones tecnológicas se está acercando a los niveles registrados hace 25 años, cuando estalló la burbuja puntocom. Si se repitiera este escenario, el estallido de una burbuja de la IA podría provocar un shock en los mercados y arrastrar a la economía hacia una recesión. Los países en desarrollo podrían enfrentarse a una situación particularmente difícil. Por su parte, el director ejecutivo de Google, Sundar Pichai, alertó de que ninguna empresa estaría a salvo si ese escenario llegara a materializarse.

Sin embargo, muchos expertos se muestran optimistas y confían en las perspectivas de crecimiento del mercado de la IA, así como en los beneficios que aporta a la economía. Según la empresa estadounidense de análisis financiero CFRA, a diferencia de lo que ocurrió en la época de la burbuja puntocom, cuando la mayor parte del capital fluía hacia empresas jóvenes de internet con modelos de negocio poco transparentes, el auge actual de las corporaciones de IA se basa en fundamentos sólidos. Las compañías tecnológicas han convertido la IA, antes un concepto distante, en una herramienta ampliamente utilizada en fábricas, hospitales y administraciones públicas.

Las actividades comerciales concretas, como la producción de chips, también están generando enormes beneficios. Por ejemplo, Nvidia, el principal fabricante estadounidense de semiconductores, anunció unos ingresos impresionantes en el tercer trimestre de 2025, de 57 mil millones de dólares, lo que supone un aumento interanual del 62 por ciento y supera con creces las expectativas de Wall Street. Considerada un barómetro de la salud de toda la cadena de valor de la IA, la sólida actuación financiera de Nvidia ha contribuido en cierta medida a disipar los temores sobre la posible burbuja que inquieta a los inversores globales.

El mercado de la IA aún se encuentra en una fase incipiente, pero tiene un enorme potencial de crecimiento. El profesor Kim Sung-Soo, de la Universidad Yonsei de Corea del Sur, señaló que, en la era digital, muchos países se están centrando en desarrollar nuevas infraestructuras y centros de datos. Por lo tanto, el dinamismo de las empresas tecnológicas no disminuirá en un futuro próximo. Se necesitará tiempo para determinar si el mundo está entrando en una era de explosión de la IA o si simplemente se acerca el estallido de la burbuja de la IA. En lugar de preocuparse por los riesgos, las empresas y los países deberían dominar rápidamente esta tecnología para obtener una ventaja competitiva en la carrera por el desarrollo de las próximas décadas.

Back to top