Acción urgente por la seguridad alimentaria

Los países miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) se han comprometido a intensificar su respuesta a la grave crisis de seguridad alimentaria, en particular al problema que enfrentan los países menos adelantados (PMA) y los países en desarrollo importadores netos. En la lucha contra el hambre, que amenaza con extenderse por todo el globo, esta es una acción urgente y necesaria.
Un mercado de alimentos en Roma, Italia. (Foto: FAO)
Un mercado de alimentos en Roma, Italia. (Foto: FAO)

En una reunión de la Comisión de Agricultura celebrada en Ginebra (Suiza), los miembros de la OMC siguieron revisando las políticas de apoyo para garantizar el cumplimiento de sus normas y debatieron sobre la aplicación de los contenidos aprobados en las reuniones ministeriales de Bali y Nairobi, y en la XII Conferencia Ministerial de Ginebra sobre alimentación de junio de 2022.

Los miembros de la OMC discutieron 15 temas nuevos relativos a las políticas agrícola, incluido el acceso a los mercados, las subvenciones y la competencia de las exportaciones.

Entre los temas mencionados figuran el nuevo programa de producción de cereales de China, las restricciones a la exportación en México, Marruecos, Tayikistán y Turquía, el programa de reestructuración del arroz de Japón y la Ley de Reducción de la Inflación de Estados Unidos.

Numerosos miembros reconocieron la similitud entre las propuestas y apoyaron un enfoque gradual para alcanzar estos objetivos. Algunos PMA, como Guinea, Haití, Mauritania, Níger, Sierra Leona y Uganda, anunciaron por primera vez que no subvencionarían las exportaciones agrícolas.

El compromiso de fortalecer la seguridad alimentaria de los miembros de la OMC fue presentado en medio de advertencias del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de que el mundo seguirá enfrentando la mayor crisis de hambre y nutrición en la historia moderna, a causa de los conflictos, el cambio climático y el shock económico.

El PMA también advirtió que la inseguridad alimentaria sin precedentes persiste en los países del Cuerno de África debido al impacto de la sequía. Se trata de una de las regiones con mayor inseguridad en el mundo. Según el PMA, la demanda humanitaria en esta región seguirá siendo alta en 2023 y la comunidad internacional debe aumentar el apoyo para proteger la vida de las personas.

Mientras tanto, en la Cumbre Iberoamericana (países de habla hispana y portuguesa de Latinoamérica y Europa), celebrada en la República Dominicana, los líderes de 22 países firmaron una declaración en la que se comprometían a revertir la inseguridad alimentaria en Latinoamérica, mejorar los controles migratorios y aumentar el apoyo financiero a las economías en dificultades.

En esa región, alrededor de 60 millones de personas padecen de inseguridad alimentaria. Un tercio de los alimentos producidos allí se desperdicia debido a problemas en la distribución, el almacenamiento o la cadena de comercialización.

En este escenario, y para evitar la hambruna, las organizaciones internacionales de la alimentación y la OMC subrayaron la importancia de fomentar las relaciones entre las partes implicadas, incluidos los gobiernos, las organizaciones internacionales, el sector privado y los agentes locales.

Esos son los factores que garantizan el flujo continuo de alimentos, así como de productos, servicios e insumos esenciales para la producción y suministro de productos agrícolas y alimenticios.