Relaciones Reino Unido-UE: esfuerzos y escepticismo sobre los beneficios del Brexit para el país británico

Junio de 2026 marca el décimo aniversario del referéndum celebrado en el Reino Unido sobre su salida de la Unión Europea (UE), el inicio de un “divorcio” conocido como Brexit cuyos efectos siguen sintiéndose hasta el día de hoy.

La sede de la Comisión Europea en Bruselas, Bélgica. (Foto: Xinhua)
La sede de la Comisión Europea en Bruselas, Bélgica. (Foto: Xinhua)

Durante estos diez años, el Reino Unido ha trabajado para recomponer las relaciones con la UE y alcanzar una cooperación mutuamente beneficiosa. Sin embargo, persisten las dudas sobre las verdaderas ventajas que dicha desconexión ha aportado al país.

Durante la última década, las relaciones entre el Reino Unido y la UE han atravesado distintas etapas, desde profundas discrepancias en las negociaciones sobre los acuerdos posteriores al Brexit hasta una reconciliación tras un período de marcada frialdad. El 31 de enero de 2020, el Reino Unido abandonó oficialmente la UE.

Las conversaciones posteriores se complicaron debido a profundas divergencias sobre los derechos de pesca, las políticas de competencia, la cuestión de Irlanda del Norte y otros temas, lo que dificultó la consecución de un acuerdo aceptable. Se incumplieron numerosos plazos de negociación fijados por el Reino Unido y la UE. En determinados momentos, el comercio bilateral se vio gravemente afectado, con miles de camiones bloqueados en el puerto británico de Dover, principal puerta de conexión entre el Reino Unido y el continente europeo.

Las relaciones a ambos lados del canal de la Mancha registraron avances significativos tras la llegada del Partido Laborista al gobierno. El Reino Unido y la UE habían previsto celebrar una cumbre en Bruselas, Bélgica, el próximo 22 de julio, con la esperanza de alcanzar acuerdos sobre normas de seguridad alimentaria y sanidad animal, así como sobre programas de movilidad juvenil. No obstante, el encuentro ha sido aplazado tras el reciente anuncio de dimisión del primer ministro británico Keir Starmer.

La primera cumbre bilateral, celebrada en Londres en mayo de 2025, allanó el camino para los nexos entre ambas partes, después de años de tensiones. El presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, afirmó que una estrecha cooperación entre la UE y el Reino Unido es esencial para la seguridad, la resiliencia y la prosperidad compartida de Europa.

Los esfuerzos de las autoridades británicas y de la UE para estrechar lazos se han reactivado en un contexto internacional de creciente incertidumbre, especialmente ante el deterioro de las relaciones entre Estados Unidos y los países europeos. Al mismo tiempo, muchos ciudadanos británicos siguen cuestionando los beneficios reales del Brexit. Según una encuesta realizada en el Reino Unido en mayo pasado sobre las principales ventajas de la salida de la UE, la respuesta más frecuente fue “no lo sé”, seguida de “ningún beneficio significativo”. En cuanto al impacto del Brexit sobre el país, el 66 por ciento de los encuestados consideró que ha incrementado la presión del costo de la vida, mientras el 65 por ciento opinó que ha perjudicado a la economía.

Estos resultados reflejan que el debate sobre si el Brexit fue una decisión acertada para el Reino Unido continúa abierto. Aunque Londres se separó del "hogar común" hace ya varios años, las secuelas de la ruptura persisten, lo que plantea desafíos a ambas partes. Para la UE, la salida del Reino Unido, una de las mayores economías del continente y una de las principales potencias militares europeas, ha supuesto la pérdida de una pieza clave en materia de seguridad y economía. Para el Reino Unido, un estudio publicado a finales de 2025 concluyó que el referéndum del Brexit de 2016 redujo un 6-8 por ciento el PIB per cápita acumulado durante la última década.

Por otro lado, la mayoría de los ciudadanos de la UE se muestran favorables a que el Reino Unido regrese al bloque. Una encuesta realizada en 15 Estados miembros reveló que el 66 por ciento de los interrogados considera positiva o aceptable una eventual reincorporación británica. Sin embargo, ante las voces que plantean una posible “reconciliación”, las autoridades europeas mantienen una postura prudente. La portavoz principal de la Comisión Europea, Paula Pinho, señaló que esta cuestión solo podría examinarse si existiera una propuesta oficial.

Los analistas internacionales consideran que la decisión del Reino Unido y la UE de avanzar hacia una mejora de sus relaciones constituye un paso en la dirección correcta. Además de contribuir a mitigar los efectos del Brexit, este acercamiento podría reforzar la posición de ambas partes en el escenario internacional y fortalecer su capacidad para afrontar desafíos comunes.

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