En una economía mundial inmersa en una profunda transformación, las tecnologías de la información y la inteligencia artificial han pasado de ser un simple sector económico a convertirse en un frente de competencia estratégica entre las potencias y en un factor decisivo para el poder económico de los países.
Muchos analistas consideran que las naciones líderes en IA disfrutarán de una ventaja significativa a la hora de definir las reglas del juego y encabezar la era tecnológica emergente. Con el propósito de no quedar al margen de esta transformación, Seúl ha situado la IA en el centro de su estrategia de desarrollo económico.
El Gobierno ha presentado varios proyectos estratégicos para lograr avances decisivos en semiconductores, inteligencia artificial física y centros de datos para IA. Este plan ha despertado el interés de gigantes tecnológicos surcoreanos como Samsung y SK, así como de numerosas empresas del sector.
El presidente surcoreano, Lee Jae Myung, señaló que los gobiernos anteriores sentaron las bases para convertir al país en una economía orientada a la exportación durante la década de 1970 y, posteriormente, en una potencia de las tecnologías de la información en los años 2000. Afirmó que ahora la IA, los semiconductores y los datos constituirán el “tercer gran impulso” en la historia del desarrollo nacional y determinarán la competitividad de la economía en las próximas décadas.
Además de la enorme inversión, el plan también destaca por su meta de reconfigurar el modelo de desarrollo territorial del país. A lo largo de décadas, el crecimiento económico se ha concentrado principalmente en el área metropolitana de Seúl, sede de grandes conglomerados empresariales, universidades de prestigio y una elevada concentración de profesionales altamente cualificados.
Aunque este modelo contribuyó al llamado “Milagro del río Han”, también generó importantes brechas de desarrollo entre la capital y otras regiones.
El nuevo plan prevé la construcción de un cinturón industrial de semiconductores en el suroeste del país, un centro avanzado de encapsulado de chips en la región de Chungcheong y una red de centros de datos de inteligencia artificial distribuidos por todo el territorio nacional. El Gobierno espera que la expansión de la actividad industrial fuera de la capital impulse el crecimiento regional, reduzca las diferencias de desarrollo entre las distintas zonas y alivie la presión sobre polos tecnológicos como Yongin y Pyeongtaek, que ya operan cerca de su capacidad máxima.
Los expertos evalúan que estos nuevos proyectos representan un viraje necesario para superar las limitaciones del modelo de crecimiento centrado en la capital y crear una red nacional de innovación.
Lee Jae Myung expresó su esperanza de que este plan convierta a todo el país en el “Silicon Valley coreano” y siente las bases para consolidar al país como una de las principales potencias tecnológicas del mundo.
No es la primera vez que el presidente surcoreano destaca la importancia de la IA en el desarrollo económico del país. En repetidas ocasiones ha señalado que Corea del Sur se encuentra en un momento decisivo de su historia: o acepta el riesgo de quedarse rezagada, o aprovecha la oportunidad para situarse a la vanguardia tecnológica. Según él, el éxito de los proyectos relacionados con la IA determinará la competitividad del país durante los próximos 20 o 30 años.
El profesor de Economía Cho Dong-keun, de la Universidad Myongji, recalcó que la industria de los semiconductores es vital para la economía surcoreana y que una inversión temprana en ese sector estratégico permitirá al país mantener su ventaja frente a competidores de gran envergadura.
No obstante, el plan también se enfrenta a importantes desafíos. El profesor Lee Jong-hwan, de la Universidad Sangmyung, señaló que el principal obstáculo es que la mayoría de los trabajadores altamente cualificados y de los proveedores industriales siguen concentrados en el área metropolitana de Seúl. La construcción de grandes fábricas de semiconductores en otras regiones requerirá resolver importantes necesidades de suministro eléctrico y de agua para operar los centros de datos, además de desarrollar modernas infraestructuras logísticas, procesos que no pueden completarse en un corto plazo. A ello se suma la dificultad de atraer talento altamente cualificado hacia las provincias.
A pesar de estos desafíos, numerosos especialistas expresaron su confianza en que gracias a una estrategia de desarrollo bien elaborada y al compromiso conjunto del Gobierno y del sector empresarial, Corea del Sur logrará reforzar su posición en el mapa mundial de la innovación tecnológica.