Tailandia apuesta por el crecimiento con la aprobación del presupuesto de 2027

La Cámara de Representantes de Tailandia aprobó el proyecto de presupuesto para el ejercicio fiscal de 2027, dotado con 3,788 billones de baht (113 mil 800 millones de dólares), conforme a la propuesta del Gobierno.

Numerosos turistas visitan el antiguo templo Wat Phra Kaew. (Foto: MINH THANG)
Numerosos turistas visitan el antiguo templo Wat Phra Kaew. (Foto: MINH THANG)

A juicio de diversos sectores, la decisión del “País de las Sonrisas” de asumir un déficit presupuestario relativamente elevado para favorecer el crecimiento económico constituye una medida necesaria en un contexto internacional marcado por una creciente incertidumbre.

Con 288 votos a favor, 119 en contra y 86 abstenciones, la Cámara de Representantes aprobó en primera lectura el proyecto de Ley de Presupuesto para el ejercicio fiscal de 2027. Tras superar este primer trámite con un amplio respaldo, el texto será remitido a una comisión especial de la Cámara para su examen detallado antes de reactivar su tramitación legislativa.

Poco antes de la votación, el viceprimer ministro y ministro de Finanzas, Ekniti Nitithanprapas, trató de convencer a los cerca de 500 diputados presentes de que el Gobierno concentra sus esfuerzos en reforzar la competitividad de la economía y elevar los ingresos de la población. Reconoció que mantener la economía a flote es una tarea compleja ante un escenario desafiante.

Ante los miembros de la Cámara, Ekniti Nitithanprapas subrayó que, dadas las limitaciones presupuestarias, el Gobierno se ha visto obligado a promulgar un decreto de emergencia para poner en marcha medidas de apoyo destinadas a ayudar a la población a superar sus dificultades económicas y, al mismo tiempo, acelerar la transición energética. Asimismo, expresó su preocupación por la elevada dependencia de Tailandia del petróleo y del gas natural, ya que los precios de la energía han aumentado considerablemente, ejerciendo una intensa presión sobre la balanza por cuenta corriente y sobre la economía del país.

El titular prometió que el Gobierno mantendrá la disciplina fiscal, administrará con rigor el gasto público y trabajará para reducir el déficit presupuestario desde el 4,4 por ciento del Producto Interno Bruto hasta el tres por ciento en 2029. Con el objetivo de impulsar el crecimiento, el Ejecutivo prevé además incrementar en alrededor de 270 mil 000 millones de baht (ocho mil 300 millones de dólares) la inversión de las empresas estatales, centrándola en proyectos de infraestructura destinados a aumentar la competitividad de la economía.

Las explicaciones convencieron a la mayoría de los diputados, como reflejó la votación. No obstante, numerosos parlamentarios siguieron mostrando reservas e incluso su desacuerdo con el nivel del déficit previsto en el proyecto de presupuesto, que consideran relativamente elevado. El principal foco del debate entre los cerca de 500 diputados presentes fue la propuesta de unos gastos presupuestarios muy superiores a los ingresos previstos.

En respuesta a estas inquietudes, el titular de Finanzas reconoció abiertamente que un presupuesto con gastos superiores a los ingresos previsibles supone aceptar un déficit considerable. Sin embargo, defendió ante la cámara que dicho déficit sigue siendo asumible si permite crear oportunidades para impulsar el crecimiento de una economía que atraviesa un período de debilidad debido a factores tanto internos como externos. Añadió que el proyecto presupuestario se ha elaborado cuidadosamente teniendo en cuenta los numerosos riesgos e incertidumbres a los que se enfrenta la economía tailandesa.

El presupuesto presentado por el Gobierno asciende a tres mil 788 billones de baht (113 mil 800 millones de dólares), mientras los ingresos previstos rondan los 3,0 billones de baht, lo que supondrá un déficit de 788 mil 000 millones de baht (23 mil 700 millones de dólares). De acuerdo con el proyecto, los recursos se distribuirán entre seis ámbitos estratégicos: seguridad nacional, mejora de la competitividad, desarrollo de los recursos humanos, oportunidades e igualdad social, desarrollo medioambiental y reequilibrio, y reforma del sector público.

Según los analistas, dado que Tailandia es una de las principales economías del Sudeste Asiático, resulta comprensible que el país esté dispuesto a sacrificar parte del equilibrio presupuestario para favorecer el crecimiento, luego de registrar en 2025 una de las tasas de crecimiento económico más modestas entre las economías más fuertes de la región.

Con el objetivo de sacar al país de la trampa de la renta media y convertirlo en uno de renta alta en 2038, el gobierno tailandés ha sopesado cuidadosamente dos disyuntivas: por un lado, optar por un presupuesto seguro, con un déficit reducido y un crecimiento estable, aunque moderado; por otro lado, aceptar un mayor déficit presupuestario para lograr un crecimiento económico más sólido.

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