Numerosas consecuencias imprevistas

El prolongado conflicto en Oriente Medio ha hecho mella en el mercado laboral, la aviación, el turismo, las finanzas públicas y las perspectivas de crecimiento de gran parte de las economías de Asia y Europa. Los expertos consideran que sus secuelas tardarán años en superarse incluso después del fin del conflicto.

Daños provocados por ataques aéreos estadounidenses e israelíes en Teherán, Irán. (Foto: VNA)
Daños provocados por ataques aéreos estadounidenses e israelíes en Teherán, Irán. (Foto: VNA)

Los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra Irán, junto con el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Teherán, han disparado los precios de la energía y provocado fuertes turbulencias en el mercado mundial.

Las interrupciones en el tráfico del estrecho de Ormuz -ruta estratégica por donde transita alrededor del 20 por ciento del petróleo que se comercializa a nivel global - ejercen una gran presión sobre los precios de los combustibles, la inflación y la demanda de consumo.

En el Reino Unido, la tasa de desempleo aumentó al cinco por ciento en el primer trimestre, lo cual se atribuye al impacto del conflicto en Oriente Medio. La Oficina Nacional de Estadística informó que el número de empleos cayó a su nivel más bajo en los últimos cinco años.

Especialistas advierten que el encarecimiento de la energía podría debilitar la recuperación económica británica. Por su parte, la Comisión Europea redujo su previsión de crecimiento para la Eurozona en 2026 del 1,2 al 0,9 por ciento.

Al mismo tiempo, elevó su previsión de inflación al tres por ciento, muy por encima del objetivo del dos por ciento fijado por el Banco Central Europeo.

El comisario europeo de Economía y Productividad, Valdis Dombrovskis, afirmó que la conflagración en Oriente Medio ha desencadenado una grave crisis energética que está sumiendo a Europa en una situación de bajo crecimiento y elevada inflación.

Otra de sus consecuencias es el fuerte aumento de los costes de endeudamiento público en numerosos países. El rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 30 años alcanzó su nivel más alto en 19 años, mientras que los bonos a largo plazo de Japón y el Reino Unido registraron máximos en varias décadas. La industria mundial de la aviación tampoco escapa a los efectos de la crisis.

La aerolínea británica de bajo costo EasyJet reportó pérdidas de 377 millones de libras esterlinas -más de 500 millones de dólares- durante el primer semestre del año, debido principalmente al fuerte aumento del precio del combustible y a la débil demanda de viajes.

Airbus, por su parte, se vio obligada a aplicar medidas de austeridad, recortando un 10 por ciento de los gastos no esenciales relacionados con viajes, conferencias y subcontrataciones.

El turismo japonés también se ha visto afectado, con una caída interanual del 5,5 por ciento en el número de visitantes internacionales, hasta los 3,69 millones, y una disminución del 21,4 por ciento en los turistas procedentes de Oriente Medio. El conflicto en la región rica en petróleo también está erosionando los ingresos de los trabajadores de todo el mundo.

Según estadísticas de la Organización Internacional del Trabajo, los ingresos laborales reales podrían reducirse en tres billones de dólares para 2027 si los precios del petróleo superan en más del 50 por ciento los niveles registrados a comienzos de 2026. En este escenario, las horas de trabajo a escala global disminuirían un 0,5 por ciento en 2026 y un 1,1 por ciento en 2027.

Ello ivaldría a la pérdida de entre 14 y 38 millones de empleos a tiempo completo, respectivamente, y a una caída de los ingresos laborales reales del 1,1 y el tres por ciento. Las tasas de desempleo mundial aumentarían progresivamente: un 0,1 por ciento este año y un 0,5 por ciento el próximo.

Las remesas, importante fuente de ingresos para millones de familias y recurso financiero clave para numerosos países del sur y sudeste de Asia, también comienzan a verse afectadas.

Asimismo, el conflicto ha provocado una fuerte disminución de la migración laboral hacia la región del Golfo, debido a la caída de la demanda de mano de obra en sectores como la construcción, la hostelería, la restauración y el transporte. No solo el sector energético, sino también los precios mundiales de los alimentos se están viendo gravemente perjudicados.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura advirtió que el bloqueo del estrecho de Ormuz podría desencadenar una grave crisis alimentaria mundial en los próximos meses.

La crisis podría desarrollarse en varias etapas: escasez de energía, fertilizantes y semillas; reducción de las cosechas; fuerte incremento de los precios de productos básicos y, finalmente, inflación alimentaria.

La FAO alertó de que una crisis alimentaria generalizada podría producirse en un plazo de entre seis y 12 meses. El conflicto de Oriente Medio está generando, sin duda, numerosas consecuencias imprevisibles para el mundo.

Esta situación solo podrá resolverse mediante concesiones mutuas y esfuerzos de reconciliación entre las partes involucradas, con vistas a restablecer la paz y la seguridad en la región y en el mundo.

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