Solución integral por el fin del conflicto

Tras la declaración de Irán sobre la reapertura total del estrecho de Ormuz en medio del cese de hostilidades entre Israel y Líbano, el mercado del petróleo ha mostrado señales de optimismo. Aun así, la probabilidad de que los flujos comerciales se detenga de nuevo cuando la tregua expire pone de manifiesto la necesidad de una solución sostenible.

Vista del pueblo de Kumzar, en el norte de Omán, cerca del estrecho de Ormuz. (Foto: Xinhua/VNA)
Vista del pueblo de Kumzar, en el norte de Omán, cerca del estrecho de Ormuz. (Foto: Xinhua/VNA)

La escalada de tensiones en los últimos tiempos ha interrumpido gravemente las actividades a través del estrecho de Ormuz. El número de buques que transitan por esa vía se ha desplomado desde el estallido del conflicto de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero.

Según el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido, alrededor de 30 buques en dicha zona fueron atacados o se convirtieron en objetivo.

Las exportaciones de bienes a través de Ormuz cayeron en picado en marzo debido a las crecientes hostilidades y medidas de bloqueo que han paralizado esta ruta marítima, una de las más importantes por su estratégica ubicación.

Los datos de la empresa de análisis Kpler muestran una disminución radical de los envíos a través del estrecho de Ormuz, incluidos los de crudo, productos derivados del petróleo, gas natural licuado y mercancías a granel como fertilizantes. Muchos de los principales exportadores han visto cómo su red comercial se ha estancado casi por completo, lo que afecta significativamente a la cadena de suministro global.

En un intento de impulsar la reapertura del crucial estrecho y garantizar la libertad de navegación, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, organizaron una videoconferencia internacional en París con la participación de unos 30 países.

La reunión se centró en planear la instalación de un corredor de seguridad que permita restablecer la libertad de navegación en cuanto las condiciones se lo permitan y lidiar con las consecuencias económicas del bloqueo.

Los países participantes se comprometieron a aportar en la medida de sus posibilidades, con miras a garantizar la seguridad de los buques comerciales, mantener ininterrumpido el flujo de bienes y estabilizar la cadena de suministro global.

En concreto, revelaron la posibilidad de desplegar una misión multinacional defensiva una vez que llegue a su fin el conflicto entre Irán y el eje formado por Estados Unidos e Israel.

Las medidas bajo consideración incluyen la escolta de buques, la creación de mecanismos de alerta de amenazas marítimas y el fortalecimiento de la cooperación con los países contiguos al estrecho.

En una declaración, Starmer recalcó que la reapertura inmediata e incondicional de esa vía es una responsabilidad compartida de la comunidad internacional, e instó a la acción para restablecer la libre circulación de energía y comercio global.

Desde la perspectiva de expertos, dado el actual escenario resultan más viables el desminado y el establecimiento de un sistema de alerta de amenazas marítimas, en vez del despliegue de fuerzas para la escolta de petroleros.

La razón yace en la necesidad de una flota tan extensa que excede la capacidad de cualquier país. Además, la presencia del ejército estadounidense en esa área sensible puede agudizar el riesgo de errores de cálculo y del rebrote de enfrentamientos militares.

La seguridad en el Golfo sirve de base para la estabilidad y el crecimiento económico a nivel global. Las interrupciones del tráfico marítimo podrían acarrear graves consecuencias.

Con miras a restablecer el comercio a través del estrecho de Ormuz, la comunidad internacional ha reafirmado su compromiso de mantener la paz y la seguridad en función de la Carta de las Naciones Unidas, al tiempo que ha exhortado a resolver las disputas por medios pacíficos sobre la base del diálogo y del respeto recíproco.

Amén de los esfuerzos compartidos a favor de la seguridad, el mundo necesita una solución integral para poner fin al conflicto en Oriente Medio. Solo entonces será garantizada la navegación sostenible en la estratégica arteria marítima.

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