Asia del Sur enfrenta el desafío de la escasez de agua

La escasez de agua se está convirtiendo en un problema cada vez más urgente y en una fuente de conflicto que amenaza la seguridad y la estabilidad en Asia meridional. Según el Banco Mundial (BM), la región alberga actualmente a unos dos mil millones de personas, con una tasa media anual de crecimiento de la población del 1,7 por ciento. Esto significa que la región más poblada del mundo está cada vez más sedienta.
Foto de ilustración (Fuente: Reuters)
Foto de ilustración (Fuente: Reuters)

Para colmo, los recursos hídricos no sólo son insuficientes para satisfacer la creciente demanda, sino que muestran signos de agotamiento. Las sombrías predicciones de los científicos apuntan al agua como una amenaza potencial para la estabilidad del sur de Asia, dadas las crecientes presiones demográficas, la disminución de las reservas subterráneas y los efectos adversos del cambio climático.

Según Knut Oberhagemann, experto en agua de Dhaka (Bangladesh), el caudal del río Ganges, que desemboca en su país, es a veces de sólo unos metros cúbicos por segundo durante la estación seca. El caudal del río Padma es escaso, lo que provoca la intrusión de agua de mar y la consiguiente salinización del suelo. Un fenómeno similar ocurre en el delta del Indo, en Pakistán. Esta región semidesértica fue antaño una de las tierras más fértiles del mundo, gracias a un sistema de canales de riego construido por los británicos. Sin embargo, ahora está siendo invadida por el mar, lo que provoca la pérdida de fuentes de agua dulce y el resurgimiento de la desertización.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) advierte que la escasez de agua debido al cambio climático está afectando a los niños del sur de Asia más que en cualquier otro lugar del mundo. Su reciente informe indica que hasta 347 millones de niños menores de 18 años en la región están expuestos a una escasez de agua alta o extrema, la cifra mayor de cualquier región del mundo. En la raíz de esta situación está el cambio climático, que está alterando los patrones de lluvias y provocando condiciones climáticas extremas, desestabilizando las fuentes de agua y secando los pozos, afectando a familias, centros de salud y escuelas.

El informe también señala la mala calidad del agua, la escasez y la deficiente gestión de los recursos hídricos, típicamente sobreexplotación de acuíferos, mientras la disminuye la reposición del precioso líquido.

Unicef predice que la escasez de agua afectará cada vez más a los niños del sur de Asia (Afganistán, Bangladesh, Bután, India, Nepal, Maldivas, Pakistán y Sri Lanka), que alberga aproximadamente al 25 por ciento de los niños del mundo.

India, el país más poblado del mundo, será el más afectado por la escasez de agua. El BM señaló que a pesar de representar el 18 por ciento de la población mundial, esta nación de más de 1,4 mil millones de habitantes sólo tiene suficiente agua potable para el 4 por ciento de su población. Según Unicef, enfermedades como la diarrea y el cólera, propagadas a través del agua contaminada, se cobran la vida de miles de niños indios cada año.

Unicef se compromete a convocar a dirigentes de países y organizaciones internacionales a asistir a la XXVIII Conferencia de las Partes sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas (COP28), que tendrá lugar a partir del 30 de noviembre en Dubái, Emiratos Árabes Unidos.

El llamado de Unicef apunta a motivar a los Gobiernos a unirse para tomar medidas destinadas a enfrentar el cambio climático, reducir la contaminación ambiental y sus impactos negativos y devolver el verde al planeta. En ese panorama general, Asia del Sur espera reducir la "sed de agua", como afirmó Sanjay Wijesekera, director regional de Unicef para Asia meridional, porque "el agua potable es un derecho humano básico".