Se trata de un cambio significativo que abre una nueva etapa de cooperación y que podría permitir que el país de Oriente Medio recuperase su economía y avanzase hacia una integración más profunda.
El Acuerdo de Cooperación UE-Siria fue la base de las relaciones bilaterales, especialmente en los ámbitos del desarrollo socioeconómico y el comercio. Fue suspendido en 2011 debido a la oposición de la UE al gobierno del entonces presidente Bashar al-Assad. Antes del estallido del conflicto en Siria, la UE era uno de sus principales socios con un comercio superior a los 7 mil millones de euros en 2010.
El reajuste en las relaciones con Siria coincide con la puesta en marcha de un nuevo marco de cooperación de la UE, conforme a las directrices anunciadas por la presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, en enero de 2026. Tras el levantamiento de las sanciones económicas contra Siria en mayo de 2025, von der Leyen visitó Damasco a principios de 2026, sentando las bases de una nueva etapa de cooperación.
A raíz de este viaje, la UE anunció tres líneas de actuación principales para promover la reconciliación y la recuperación en Siria: el establecimiento de una nueva asociación política, la creación de un marco reforzado de cooperación económico-comercial y un paquete de apoyo financiero de unos 620 millones de euros, que incluirá ayuda humanitaria, apoyo a la recuperación temprana y programas de cooperación bilateral para el período 2026-2027.
La UE prevé estrechar sus lazos con Siria reanudando los contactos políticos oficiales y allanando el camino hacia vínculos más estrechos en los ámbitos económico y de seguridad. El plan para reforzar la cooperación económica incluye la creación de marcos para el comercio y la inversión, la movilización de recursos del sector privado y el apoyo a las reformas destinadas a mejorar el entorno empresarial de Siria mediante la creación de un nuevo centro de asistencia técnica.
También busca integrar a Siria a proyectos de conectividad regional, incluido el Corredor Económico India-Oriente Medio-Europa, a fin de posicionarla como un centro de transporte, energía y conectividad digital. Tras el levantamiento de la mayoría de las sanciones occidentales, Siria está tratando de integrarse más ampliamente a la comunidad internacional después de una guerra devastadora que duró 14 años.
En este contexto, Siria está emergiendo como un punto de tránsito clave, especialmente en medio de la crisis energética provocada por el cierre del estrecho de Ormuz. Cabe destacar que el primer cargamento de petróleo de exportación de Irak transportado por vía terrestre partió del puerto de Baniyas. Por otro lado, Turquía, Siria y Jordania acordaron modernizar la red ferroviaria para crear un corredor que conecte el sur de Europa con la región del Golfo.
En su esfuerzo por apoyar la recuperación y mantener la estabilidad en Siria, la UE respalda la formación de la policía siria y refuerza la cooperación en la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico y el crimen organizado, al tiempo que facilita el retorno de los refugiados sirios. En este contexto, Europa acoge a más de un millón de refugiados y solicitantes de asilo.
Esta es una cuestión importante en la agenda de la mayoría de las conversaciones entre los países europeos y Damasco desde la caída del Gobierno de Bashar al-Asad a finales de 2024.
La plena reactivación del Acuerdo de Cooperación entre la UE y Siria constituye un avance en las relaciones bilaterales, lo que refleja el firme compromiso de la UE de acompañar a Siria en su proceso de transformación y desarrollo sostenible.