El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, confirmó que la campaña militar contra Irán ha concluido. No obstante, el jefe de la diplomacia estadounidense también advirtió de que podrían volver a recurrir a acciones militares si fuera necesario.
Las declaraciones de Rubio reflejan la línea de actuación del presidente estadounidense, Donald Trump. Trump ha subrayado en repetidas ocasiones que prioriza el diálogo sobre la confrontación y ha manifestado su deseo de alcanzar un acuerdo de paz con Irán. Las medidas adoptadas por Estados Unidos han sorprendido a los observadores, sobre todo después de más de dos meses de intensos enfrentamientos desde el inicio del conflicto.
Trump señaló que el acuerdo con Irán incluiría el traslado de uranio altamente enriquecido de Teherán a Washington, así como la renuncia de Irán al uso de sus instalaciones nucleares subterráneas.
Trump prometió aliviar las sanciones contra la República Islámica si ambas partes alcanzan un acuerdo para poner fin al conflicto. Sin embargo, no dejó de amenazar con “cambiar de postura” y atacar a Irán con mayor intensidad si este no acepta el acuerdo propuesto por Washington.
En respuesta al interés mostrado por Washington, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán anunció que está estudiando la propuesta estadounidense y que pronto responderá a Pakistán, que actúa como mediador en el conflicto. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) también declaró que garantizará la estabilidad de la navegación a través del estrecho de Ormuz si desaparecen las amenazas.
Entretanto, dos funcionarios estadounidenses que pidieron permanecer en el anonimato revelaron al portal Axios que Washington y Teherán están cerca de alcanzar un acuerdo marco para poner fin al conflicto y reabrir el estrecho de Ormuz. Las partes están próximas a consensuar un memorando de apenas una página, pero con un contenido trascendental: poner fin al conflicto y establecer un marco para futuras negociaciones nucleares. El acuerdo incluiría el compromiso de Irán de suspender temporalmente el enriquecimiento de uranio, mientras que Estados Unidos aceptaría liberar miles de millones de dólares de activos iraníes congelados en el extranjero. Las dos partes también eliminarían las restricciones al tránsito por el estrecho de Ormuz, una noticia que todo el mundo estaba esperando.
Sin embargo, la cuestión nuclear siempre ha sido un tema espinoso en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. Mientras Teherán propone una suspensión del enriquecimiento de uranio durante cinco años, Washington insiste en un plazo de hasta veinte años.
Por otra parte, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baghaei, declaró que el gobierno iraní está centrando sus esfuerzos en poner fin al conflicto actual lo antes posible. Irán reafirmó que no mantiene una actitud hostil hacia los países vecinos, especialmente los del Golfo. La República Islámica enfatizó que sus relaciones con otros países se basan en el respeto mutuo y los intereses compartidos.
Las inesperadas medidas de distensión adoptadas por Estados Unidos e Irán han generado alivio en la comunidad internacional. El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, expresó su esperanza de que el actual impulso diplomático abra el camino hacia la paz en Oriente Medio. El líder pakistaní celebró la decisión del presidente estadounidense de suspender las operaciones de escolta de buques comerciales a través del estrecho de Ormuz.
El plan denominado “Proyecto de Libertad” permitía a las fuerzas estadounidenses proteger a los barcos comerciales que transitaban por dicha vía marítima. Sin embargo, solo estuvo en vigor un día. Sharif consideró que este paso positivo del presidente Trump contribuirá a promover la paz, la estabilidad y la reconciliación regional en este momento especialmente delicado.
Los precios del oro, del petróleo y los mercados bursátiles mundiales experimentaron fuertes fluctuaciones. Esta reacción positiva de los mercados ante las señales alentadoras que llegan de Oriente Medio ha conseguido disipar las preocupaciones sobre la inflación y la posibilidad de que los tipos de interés se mantengan elevados. Los mercados reflejan también el deseo de la comunidad internacional de ver un Oriente Medio sin disparos y de recuperar la paz y la estabilidad para la región y el mundo.