Concluida recientemente en Nueva Delhi, India, el evento se vio ensombrecido por los conflictos y la crisis energética. La guerra en Irán y la consiguiente crisis del combustible dominaron los debates. Países participantes como Irán, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos mantuvieron posturas divergentes respecto al conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán.
Los conflictos, la inestabilidad económica y los desafíos relacionados con el comercio, la tecnología y el cambio climático están configurando el panorama mundial. En ese contexto, crecen las expectativas, especialmente entre las economías emergentes y los países en desarrollo, de que los BRICS desempeñen un papel constructivo y estabilizador. Por ello, la reunión permitió a los países intercambiar puntos de vista, promover consensos y examinar medidas concretas destinadas a fortalecer la cooperación dentro del bloque. Las cuestiones de desarrollo siguieron siendo centrales, ya que muchos países continúan enfrentando desafíos relacionados con la energía, la alimentación, la salud, la seguridad de los fertilizantes y el acceso a la financiación.
Fundado en 2009, el grupo BRICS surgió como un foro para las principales economías en desarrollo que buscaban obtener mayor influencia en las instituciones globales tradicionalmente dominadas por Occidente. Inicialmente, el grupo estaba integrado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Posteriormente, se unieron Egipto, Etiopía, Irán, Arabia Saudita, Indonesia y los Emiratos Árabes Unidos con el objetivo de fortalecer su influencia política y económica a escala mundial.
India siempre ha desempeñado un papel fundamental y equilibrador dentro de los BRICS. Aprovechando su posición e influencia, Nueva Delhi ha buscado transformar el bloque en una entidad más sólida, en lugar de limitarlo a meras declaraciones políticas. El tema propuesto por India para su presidencia de los BRICS en 2026 - "Construyendo resiliencia, innovación, cooperación y desarrollo sostenible" - recibió un amplio respaldo de los demás miembros.
Al concluir la reunión de dos días, una Declaración de la Presidencia de la India reafirmó su compromiso de fortalecer la asociación estratégica de los BRICS sobre los pilares de la política y la seguridad, la economía y las finanzas, y el intercambio entre los pueblos.
En cuanto a la situación en Asia Occidental, la declaración reconoció la existencia de diferencias entre algunos miembros respecto a cuestiones de soberanía, integridad territorial, seguridad marítima, protección de infraestructuras civiles y vidas humanas. A pesar de esas divergencias, los BRICS coincidieron en la necesidad de resolver cuanto antes la actual crisis mediante el diálogo y la diplomacia, con respeto al derecho internacional. Asimismo, acordaron garantizar un tráfico marítimo seguro e ininterrumpido a través de las vías navegables internacionales. Varios miembros también expresaron su preocupación por el impacto de los recientes acontecimientos en Oriente Medio en la economía mundial, en particular en lo que respecta al comercio y la seguridad energética.
La compleja situación internacional actual plantea la necesidad de fortalecer las instituciones multilaterales y el sistema de gobernanza global para proteger y defender los principios fundamentales del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas, así como responder de manera eficaz a los conflictos y sus impactos negativos sobre el comercio, la energía, las cadenas de suministro y el crecimiento mundial.
En ese contexto, la reunión subrayó la importancia de continuar reformando el sistema de gobernanza global y fortalecer un multilateralismo más inclusivo, representativo y eficaz, capaz de responder a los desafíos mundiales y ampliar la voz de los países en desarrollo, especialmente en la ONU y el Consejo de Seguridad. Este proceso debe basarse en el diálogo, la cooperación, el respeto a la soberanía, la integridad territorial y el derecho internacional, y contribuir a reducir diferencias, promover la confianza y fomentar la equidad.
En la cita se llamó a reformar las estructuras financieras internacionales, aumentar la resiliencia ante los desafíos económicos, garantizar la seguridad alimentaria, energética y de las cadenas de suministro, y fortalecer un sistema multilateral de comercio justo, abierto y basado en normas, con la Organización Mundial del Comercio como eje central.
La reciente expansión de los BRICS refleja la creciente influencia del bloque en la gobernanza global. El bloque ha ido consolidando progresivamente su papel en la promoción del diálogo, la cooperación y la representación de los países del Sur Global, con vistas a construir un orden mundial más justo e inclusivo.