Objetivos de Desarrollo Sostenible enfrentan numerosos desafíos

Una cadena de crisis, impulsada por las tensiones geopolíticas, los conflictos y la inestabilidad económica hasta el cambio climático, ha colocado al mundo frente a enormes desafíos y ralentizado el avance hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, interviene en el evento “Momento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, celebrado en la sede de la ONU en Nueva York (Estados Unidos), el 22 de septiembre de 2025. (Foto: Xinhua)
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, interviene en el evento “Momento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, celebrado en la sede de la ONU en Nueva York (Estados Unidos), el 22 de septiembre de 2025. (Foto: Xinhua)

Las guerras y la pobreza amenazan con revertir los avances de la comunidad internacional en las últimas décadas. Sin políticas inmediatas y efectivas para frenar estos retos, el "Camino hacia 2030" para alcanzar los ODS de las Naciones Unidas se volverá un trayecto cada vez más arduo y lleno de obstáculos.

En la reunión de alto nivel del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, con el lema “El camino hacia 2030”, la vicesecretaria general de la ONU, Amina Mohammed, expuso una realidad alarmante. Indicó que cerca de mil millones de personas viven en la pobreza extrema, 2,3 mil millones se acuestan con hambre, y más de dos mil millones carecen de acceso a agua potable.

Aunque más de dos tercios de las metas de los ODS avanzan conforme a lo previsto o muestran progresos relativos, el ritmo de cumplimiento sigue siendo desigual tanto entre los objetivos como entre los países.

El mundo evidencia transformaciones profundas, muy distintas a las del año 2015, cuando las Naciones Unidas aprobaron los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible como un llamado global a erradicar la pobreza, proteger el planeta y garantizar la paz y la prosperidad universal.

El planeta está calentándose a un ritmo alarmante, mientras los conflictos armados han alcanzado su nivel más alto en varias décadas. La guerra entre Estados Unidos e Irán ha desestabilizado Oriente Medio y provocado efectos en cadena sobre los mercados energéticos, los precios de los alimentos y la seguridad alimentaria mundial.

Las advertencias que en su momento parecían pesimistas sobre el riesgo de que decenas de millones de personas sufrieran hambre debido a los conflictos en Oriente Medio se están haciendo realidad. El mayor aumento de la pobreza y el hambre se concentra en Asia y África, regiones que acumulan aproximadamente el 80 por ciento del incremento global.

En Somalia, la crisis en Oriente Medio ha tenido efectos inmediatos. En su capital, Mogadiscio, el precio del combustible se duplicó en apenas unos días, elevando los costos de los alimentos, el agua, el transporte y las operaciones de ayuda humanitaria.

Las interrupciones logísticas en el estrecho de Ormuz provocaron una escalada de precios de los combustibles en Etiopía, lo que tuvo un efecto dominó sobre los productos de primera necesidad. El precio del diésel aumentó un 31 por ciento, y el de los combustibles destinados a operaciones humanitarias creció entre un 50 por ciento y un 70 por ciento, dificultando aún más la entrega de ayuda a comunidades que ya están al borde de la hambruna.

Además de los conflictos en Oriente Medio, el cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos podrían ejercer una presión aún mayor sobre la situación mundial.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) enfrenta un déficit equivalente al 75 por ciento de los recursos financieros que necesita para mantener sus operaciones de asistencia, una situación con graves consecuencias humanitarias. El nivel de financiación solicitado por el organismo es prácticamente el mismo de hace una década, mientras las necesidades de ayuda humanitaria se han duplicado.

La escasez de recursos, considerada sin precedentes, ha obligado al PMA a tomar decisiones difíciles sobre qué poblaciones priorizar en cada país. La organización pretende asistir este año a 110 millones de personas necesitadas de ayuda humanitaria urgente, para lo cual requiere unos 13 mil millones de dólares.

Las Naciones Unidas subrayan la necesidad de adoptar decisiones valientes, movilizar mayores recursos financieros y fortalecer la cooperación multilateral para aplicar soluciones integrales que permitan avanzar simultáneamente en varios ODS y reforzar la capacidad de resiliencia frente a futuras crisis.

La ONU considera que ha llegado el momento de actuar para definir prioridades, ampliar las soluciones que han demostrado ser eficaces y renovar el compromiso político internacional durante la etapa final del esfuerzo destinado a cumplir los ODS antes del 2030.

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