Más allá de garantizar su preservación, estas tecnologías están convirtiendo el patrimonio en un recurso estratégico para el desarrollo económico y social, al tiempo que eliminan las barreras del tiempo y el espacio para acercarlo a un público cada vez más amplio.
Una de las iniciativas más representativas es la campaña de transmisiones en directo "Tocar el Patrimonio: memorias urbanas", impulsada por el Servicio de Cultura y Deportes de Ciudad Ho Chi Minh, el Fondo de Apoyo para la Conservación del Patrimonio Cultural de Vietnam y TikTok Vietnam.
Entre junio y julio de 2026, el programa invita a los espectadores a recorrer algunos de los espacios más emblemáticos de la ciudad, como el Palacio de la Reunificación, el mercado de Ben Thanh, el Museo de Bellas Artes, la Catedral de Notre Dame, la Oficina Central de Correos, el Teatro Municipal y la calle de Hai Thuong Lan Ong. A través de relatos cercanos y experiencias inmersivas, las primeras dos emisiones lograron millones de interacciones, despertando el interés del público y estimulando el deseo de conocer estos lugares de primera mano.
La incorporación de herramientas digitales para la difusión del patrimonio también se ha extendido a otras instituciones. Destacan el recorrido nocturno "La esencia de la tradición académica" en el Templo de la Literatura, donde el 3D Mapping y las proyecciones multimedia enriquecen la experiencia de los visitantes; así como la aplicación iMuseum VFA del Museo de Bellas Artes de Vietnam, que ofrece funciones de orientación y audioguías en varios idiomas.
A esas iniciativas se suman exposiciones virtuales, recorridos inmersivos y exhibiciones en tres dimensiones desarrollados por la Ciudadela Imperial de Thang Long, el Complejo de Monumentos de Hue, el Museo Nacional de Historia y diversos centros nacionales de archivos, consolidando una oferta cultural y turística más innovadora y atractiva.
Con un extenso patrimonio material e inmaterial y decenas de miles de monumentos distribuidos por todo el país, Vietnam dispone de un valioso capital cultural con un enorme potencial para impulsar la cultura, el turismo, la educación y las industrias creativas.
Ese enfoque ha sido respaldado por la Resolución 80-NQ/TW del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam y por la Estrategia para el Desarrollo de las Industrias Culturales de Vietnam hasta 2030, con visión hacia 2045, documentos que subrayan la necesidad de estandarizar y digitalizar el patrimonio, así como de crear una base nacional de datos que favorezca la innovación y la creatividad.
Sin embargo, el proceso de transformación digital del patrimonio enfrenta importantes desafíos. En muchos casos, la digitalización continúa orientada principalmente a la conservación y el almacenamiento de información, sin aprovechar plenamente su potencial como base para el desarrollo de productos creativos.
Además, algunas iniciativas priorizan el impacto visual sobre la profundidad cultural, mientras que la colaboración entre artesanos, comunidades, empresas creativas y el mercado sigue siendo insuficiente. A ello se suma la escasez de profesionales capaces de integrar conocimientos tecnológicos con una sólida comprensión del patrimonio cultural.
Especialistas coinciden en que es prioritario desarrollar un sistema nacional de datos unificado, establecer estándares técnicos compatibles con las normas internacionales y fortalecer el marco jurídico en materia de derechos de autor sobre los datos digitales del patrimonio.
Asimismo, consideran fundamental impulsar mecanismos de colaboración público-privada y formar recursos humanos especializados en patrimonio digital y transformación tecnológica.
Una vez consolidada esta infraestructura, el siguiente desafío será convertir el patrimonio en productos culturales con capacidad de generar valor en la sociedad contemporánea. Para ello, los expertos proponen un proceso integral que combine la investigación de los valores esenciales del patrimonio, la identificación de aquellos con mayor potencial creativo, su reinterpretación mediante lenguajes contemporáneos sin perder su autenticidad y el diseño de estrategias de comunicación, comercialización y protección de la propiedad intelectual.
Solo mediante la consolidación de esta cadena de valor será posible que el patrimonio deje de ser un recurso destinado exclusivamente a la conservación y se convierta en un verdadero motor de las industrias culturales y la economía creativa, contribuyendo de forma sostenible al desarrollo de Vietnam en la era digital.