A las mujeres Xa Phang les lleva entre 10 y 12 días confeccionar un par de zapatos bordados. Todo el proceso, desde la búsqueda de materiales en el bosque hasta la elaboración de la suela, el bordado de los motivos y el ensamblaje final, se realiza completamente a mano.
Los zapatos masculinos y femeninos presentan características distintivas. Los femeninos tienen la punta cerrada y cubren completamente el pie, con abundantes y coloridos bordados, mientras los masculinos poseen una ligera abertura en la punta que deja parcialmente visibles los dedos, y los motivos decorativos se concentran en los laterales.
El material utilizado para fabricar la suela proviene de vainas de bambú viejo. Las mujeres Xa Phang se internan en el bosque para seleccionar piezas grandes, gruesas y anchas. Después de secarlas al sol, las hierven y luego las prensan con objetos pesados para mantener su firmeza y evitar deformaciones.
A partir de las láminas ya tratadas, las artesanas toman las medidas del pie y moldean cuidadosamente la forma de la suela.
En los calzados tradicionales, la suela elaborada con vainas de bambú viejo es el componente más crítico, ya que determina la durabilidad y resistencia del calzado.
Posteriormente, la capa interior de la suela se confecciona con tela gruesa y resistente. La parte inferior, en contacto con el suelo, suele ser de tela blanca, mientras que la superior se elige según las preferencias de color de cada persona.
El borde de la suela se recubre con una capa de tela gruesa cosida con hilo de lino. Esta costura densa crea una estructura sólida capaz de resistir años de desgaste en senderos montañosos y campos de cultivo. Debido a la dureza del material, este paso requiere mucha fuerza y paciencia.
A continuación, toda la superficie de la suela se cose cuidadosamente con puntadas uniformes. Estas puntadas no solo refuerzan la firmeza del calzado, sino que también crean pequeñas hendiduras en la parte inferior para evitar resbalones en caminos de montaña o terrenos agrícolas.
Si la suela garantiza la durabilidad del calzado, el empeine concentra la belleza estética distintiva de los zapatos bordados. En esta etapa se refleja también la delicadeza y sensibilidad estética de las mujeres de la comunidad, quienes aplican una técnica singular: en lugar de bordar directamente sobre la tela, utilizan una técnica de soporte con papel.
Las artesanas emplean pequeñas tijeras para recortar sobre papel artesanal tradicional motivos como flores, alas de mariposa, aves o figuras geométricas que luego fijan sobre la tela para crear la base del diseño.
Sobre esa base de papel, hilos de colores rojo, amarillo, azul turquesa y blanco se bordan cuidadosamente con puntadas muy juntas. Cuando el papel queda completamente cubierto, los motivos adquieren relieve y nitidez.
La unión del empeine con la suela constituye la fase final y más compleja de todo el proceso. Las mujeres Xa Phang la realizan completamente a mano, con discretas costuras ocultas, creando un calzado equilibrado y de alta resistencia.
El pueblo de Xa Phang ha sabido preservar el oficio tradicional de la confección de zapatos. Para ellos, dominar la confección de los zapatos lien hai es una forma de salvaguardar la belleza y la identidad cultural de su comunidad étnica en medio de la vida moderna.