Tras ese resultado, el país indochino se encuentra entre las economías de desarrollo más rápido del Sudeste Asiático y también en el grupo más dinámico del año pasado.
Shantanu Chakraborty, director nacional del Banco Asiático de Desarrollo (BAD) en Vietnam, destacó que el crecimiento superior al ocho por ciento constituye una muestra clara de la coordinación efectiva entre la reforma institucional y el aprovechamiento de las oportunidades derivadas de la reconfiguración de las cadenas globales de suministro.
Añadió que el Gobierno vietnamita mostró una capacidad de gestión coherente, desde la aceleración de la inversión pública hasta el perfeccionamiento del marco legal para alentar el desarrollo del sector privado y la economía digital.
Por su parte, Suan Teck Kin, director del Grupo de Investigación del mercado y Economía global del banco UOB, valoró que Vietnam es una de las “locomotoras de desarrollo” de la Asociación de las Naciones del Sudeste Asiático (Asean).
El experto de UOB planteó que la producción industrial sigue siendo el motor que ayuda a Vietnam a consolidar su posición en la cadena de valor global, sin mencionar el papel clave del consumo doméstico, el desarrollo fuerte del turismo y la inversión pública.
Otro punto destacado en 2025 es la resiliencia de la exportación de Vietnam ante las políticas comerciales cambiantes de Estados Unidos. Por primera vez, las exportaciones e importaciones de Vietnam superaron los 900 mil millones de dólares, marcando un hito importante de la economía en el proceso de integración internacional.
Sin embargo, las organizaciones financieras internacionales y las principales instituciones económicas advirtieron sobre los obstáculos y riesgos latentes que podrían incidir en las perspectivas económicas de 2026.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) calculó que el impacto de la tendencia hacia el proteccionismo comercial se manifestará con mayor claridad en 2026, generando cierta fricción al crecimiento económico.
Otro obstáculo mencionado por Suan Teck Kin es el elevado grado de apertura de la economía vietnamita. Con una proporción de exportaciones sobre el PIB cercana al 83%, Vietnam se beneficia ampliamente cuando el comercio mundial evoluciona de manera favorable. Sin embargo, también resulta más vulnerable a los impactos negativos cuando la demanda en mercados clave como Estados Unidos y Europa se debilita debido a una inflación prolongada o a políticas monetarias más restrictivas.
En ese contexto, la mayoría de los expertos internacionales considera que el objetivo de un crecimiento superior al diez por ciento en 2026 y en los años posteriores representa un desafío significativo, aunque alcanzable, siempre que los actuales motores de crecimiento continúen siendo consolidados y fortalecidos.