El volumen de las exportaciones de Vietnam aumentó de más de 336 mil millones de dólares en 2021 a 475 mil millones de dólares en 2025. Decenas de miles de empresas envían actualmente sus productos al exterior y numerosos sectores han logrado consolidar una presencia estable en mercados clave como Estados Unidos, la Unión Europea y Japón. No obstante, los expertos consideran que el número de empresas con capacidad para competir en igualdad de condiciones sigue siendo inferior al potencial real de la economía.
Según Phan Minh Thong, presidente del grupo Phuc Sinh, las empresas vietnamitas que aspiran a expandirse a nivel global deben renovarse de manera constante. Desde la exportación de pimienta cruda, Phuc Sinh ha evolucionado hacia el procesamiento profundo, el desarrollo de marcas propias y la participación directa en cadenas internacionales de distribución. En la actualidad, los productos de pimienta y café del grupo están presentes en más de 120 mercados, con una facturación estimada superior a 400 millones de dólares anuales.
A su juicio, la competencia internacional ya no se limita a vender productos, sino a conservar los mercados mediante la trazabilidad del origen, una producción sostenible y una capacidad de suministro a largo plazo.
En la misma línea, Nguyen Dinh Tung, presidente del Consejo de Administración del grupo Vina T&T, sostuvo que las empresas vietnamitas solo pueden situarse al mismo nivel que las extranjeras cuando dominan toda la cadena de valor. A partir de su experiencia en la exportación de frutas frescas a Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y Japón, afirmó que el control de las zonas de materias primas, los estándares de calidad y la logística constituye un factor decisivo para mantener los mercados y competir de manera equitativa con los conglomerados agrícolas multinacionales.
Más allá del sector agrícola, la capacidad competitiva de las empresas vietnamitas también se está consolidando en el ámbito de la alta tecnología. De acuerdo con el doctor Luong Viet Quoc, director ejecutivo de la empresa Real-time Robotics, los vehículos aéreos no tripulados desarrollados y fabricados por empresas vietnamitas ya pueden competir directamente con productos procedentes de mercados como China, Israel o Estados Unidos.
Por su parte, Nguyen Ngoc Hoa, presidente de la Asociación de Empresas de Ciudad Ho Chi Minh (HUBA), señaló que el mayor desafío para las empresas vietnamitas radica en su resiliencia y capacidad de adaptación frente a las nuevas “reglas del juego” del comercio mundial. Las exigencias en materia de impuesto al carbono, estándares ESG (ambientales, sociales y de gobernanza), medidas de defensa comercial y el aumento de los costos logísticos y de cumplimiento están ejerciendo una fuerte presión, mientras que la mayoría de las empresas aún carece de recursos suficientes para mantener el ritmo requerido.
En este contexto, la reforma de los procedimientos administrativos, el diseño de políticas crediticias adecuadas para la innovación y la transición verde, junto con el desarrollo de infraestructuras logísticas y el fortalecimiento de los encadenamientos productivos, se consideran claves para que un número creciente de empresas vietnamitas logre despegar y consolidarse en el mercado global.