Centrales termoeléctricas de Vietnam se encaminan hacia economía circular sostenible

Gracias a las políticas sincrónicas del Gobierno vietnamita, de los Ministerios, ramas y esfuerzos de las empresas, los desechos generados por las centrales termoeléctricas se han reciclado y convertido en productos y materiales de valores.

El área de almacenamiento de cenizas y escorias de la Central Termoeléctrica Duyen Hai. (Foto: VNA)
El área de almacenamiento de cenizas y escorias de la Central Termoeléctrica Duyen Hai. (Foto: VNA)

Cada año, las centrales termoeléctricas en todo Vietnam generan en promedio 25 millones de toneladas de cenizas y residuos. Anteriormente, la mayor parte de este volumen se vertía, lo que provocaba contaminación ambiental y un desperdicio de recursos. Sin embargo, el procesamiento de este volumen contribuye a preservar el medio ambiente y promueve la economía circular y el desarrollo sostenible.

De desechos a materias primas

Según el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), Vietnam actualmente cuenta con 31 centrales termoeléctricas que generan cenizas y escorias, todas implementan sus planes de procesamiento y consumo de acuerdo con las normas. En 2018, el volumen de desechos procesados alcanzó 37,5 por ciento, y la cifra fue de 84 por ciento para el año 2021. Especialmente, en 2022-2023, muchas empresas lograron procesar el 100% del volumen generado y también lo acumulado años atrás.

Según Vu Ngoc Hung del MIC, las centrales han completado, en lo fundamental, los procesos de certificación de conformidad con normas y reglamentos técnicos nacionales para las cenizas y escorias. Gracias a ello, estos materiales cumplen las condiciones para su uso como aditivos para cemento, materiales de construcción, materiales de relleno o aditivos minerales para productos de hormigón.

Datos del Grupo de Electricidad de Vietnam (EVN) y de sus filiales indican que, con soluciones integrales, la tasa de uso de cenizas y escorias aumentó notablemente a lo largo de los años, desde el 33 por ciento en 2015 hasta el 100 por ciento a partir de 2022, incluyendo incluso el aprovechamiento de las existencias almacenadas en los vertederos.

El profesor asociado y doctor Luong Duc Long, exdirector del Instituto de Materiales de Construcción, afirmó que las cenizas y escorias de las centrales termoeléctricas de carbón, si se controlan rigurosamente, constituyen una fuente de materias primas de calidad para la producción de cemento, hormigón y ladrillos sin cocción. En muchas aplicaciones, especialmente como aditivo mineral, las cenizas volantes ayudan a mejorar la finura, aumentar la resistencia y la impermeabilidad de los productos, contribuyendo al mismo tiempo a la protección del medio ambiente.

Hacia el consumo de la totalidad de los desechos

La experiencia de las centrales termoeléctricas como Duyen Hai muestra que las cenizas y escorias están convirtiéndose gradualmente en mercancías con valor económico. Las áreas de almacenamiento se gestionan estrictamente conforme a los procedimientos técnicos, con división por zonas, compactación, impermeabilización, reforestación y pulverización de agua para el control del polvo, garantizando la seguridad ambiental antes de su recuperación como materia prima.

Con el objetivo de lograr la totalidad de consumo de cenizas y escorias en 2026, la empresa Duyen Hai coopera con el Instituto de Ciencia y Tecnología de la Construcción para mantener el muestreo, la evaluación y las pruebas conforme a las normas y reglamentos aplicables al uso de cenizas y escorias como material de relleno, además de completar la certificación de las cenizas volantes destinadas al hormigón, morteros y cemento. Asimismo, continúa ejecutando eficazmente los contratos firmados y busca activamente nuevos socios comerciales.

VNA
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