En una entrevista con la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA), Campbell, decana fundadora de la Facultad de Política Exterior y Seguridad Global en la Escuela de Servicio Internacional de la Universidad Americana, señaló que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de Vietnam en 2025, de alrededor del ocho por ciento, junto con el dinamismo de la producción industrial, las ventas minoristas y el comercio, refleja un desempeño económico robusto.
Este resultado es aún más significativo si se tiene en cuenta que 2025 estuvo marcado por disrupciones e imprevisibilidad a escala global, subrayó la exdiplomática, quien anteriormente encabezó la Misión de Estados Unidos ante la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean).
En el ámbito de la política exterior, Campbell calificó de acertada la estrategia vietnamita de multilateralización y diversificación. Recordó el exitoso desempeño del país como presidente de la Asean en 2020, un año especialmente complejo, que le permitió ampliar y profundizar relaciones y cooperación de alto nivel, reforzando su papel en el escenario internacional.
Sobre los vínculos con Estados Unidos, destacó la elevación de las relaciones bilaterales a una Asociación Estratégica Integral en 2023, lo que abre perspectivas de una cooperación más estrecha en áreas como la tecnología, la diversificación de cadenas de suministro, el clima y la energía, así como la educación.
En relación con las prioridades del XIV Congreso del Partido, Campbell señaló que el encuentro no solo definirá los objetivos para los próximos cinco años, sino que también trazará una hoja de ruta de más largo plazo, hacia y más allá de 2030.
En un contexto global volátil, consideró razonable la apuesta por un crecimiento sostenible, “no frágil y no excesivamente rápido”.
La experta recomendó que Vietnam mantenga el enfoque en elevar su posición en la cadena de valor, atendiendo tanto a la productividad como al fortalecimiento industrial.
El acelerado ritmo de los cambios actuales, apuntó, genera nuevas oportunidades, pero también mayores exigencias para mejorar capacidades y estándares, especialmente en sectores complejos como la electrónica, la fabricación de precisión y los servicios digitales.
Campbell expresó además un particular interés en el compromiso del gobierno vietnamita de avanzar hacia una economía basada en la tecnología y en la decisión de triplicar el gasto en ciencia y tecnología para 2026.
Estos avances, añadió, también demandarán mejoras en infraestructura -incluida la energética- y mayores inversiones en capital humano para formar la fuerza laboral necesaria.
Al subrayar la relevancia del sector privado, la académica indicó que Vietnam sigue despertando un fuerte interés entre las empresas estadounidenses. No obstante, advirtió que una inversión privada sostenible depende de un entorno empresarial favorable, con regulaciones claras y equitativas, así como de esfuerzos constantes en la lucha contra la corrupción.