Mientras tanto, la institución financiera prevé que la economía mundial crezca solo 3 por ciento en 2026.
Según el FMI, las perspectivas más favorables para la economía vietnamita se deben a un crecimiento de las exportaciones de tecnología superior al previsto, junto con una demanda interna que continúa mostrando un desempeño sólido.
Con una tasa de crecimiento del 7,5 por ciento, el país indochino se mantiene entre las economías de más rápido crecimiento de Asia y lidera la Asean. Esta cifra supera las previsiones para Indonesia (5,0 por ciento), Malasia (4,7), Filipinas (3,9) y es casi cuatro veces superior al 1,9 por ciento estimado para Tailandia.
El FMI también prevé que Vietnam logre un crecimiento más rápido que varias de las principales economías de la región, como China (4,6 por ciento) e India (6,4 por ciento).
Valoró que la mejora de las perspectivas de crecimiento también afianza la expansión del tamaño de la economía.
En su informe Perspectivas de la economía mundial de abril de 2026, el FMI estimó que el PIB de Vietnam, medido en términos de paridad de poder adquisitivo (PPA), sería de aproximadamente 2,03 billones de dólares este año, superando por primera vez a Tailandia y situándose en el puesto 23 del mundo.
Señaló que en la Asean, Indonesia seguirá siendo la mayor economía por PIB en PPA, mientras Vietnam ocupará el segundo lugar, por delante de Tailandia, Filipinas, Malasia y Singapur.
El PIB en PPA ajusta las diferencias en los niveles de precios entre los países, por lo que ofrece una aproximación al tamaño real de las economías en términos de poder adquisitivo. Este indicador lo utilizan el FMI y numerosas organizaciones internacionales para comparar el tamaño de las economías, aunque en el comercio internacional y los mercados financieros sigue siendo más habitual utilizar el PIB nominal.
Según este organismo, las perspectivas de la economía mundial se ven condicionadas por factores contrapuestos, como el impacto negativo del conflicto en Oriente Medio y el impulso positivo del ciclo de desarrollo de la inteligencia artificial.
Aunque la inversión en tecnología pueda apoyar el crecimiento económico, el FMI considera que riesgos como las tensiones geopolíticas, la fragmentación del comercio y las presiones inflacionarias seguirán representando importantes desafíos para la economía mundial.