Según la BPI, las importaciones de arroz de enero a junio aumentaron un 20,1por ciento, o aproximadamente 460 mil toneladas, con respecto a los 2,29 millones de toneladas del mismo periodo del año anterior. El total del primer semestre ya representa alrededor del 57por ciento del objetivo de importación anual del gobierno, fijado en 4,8 millones de toneladas.
El subsecretario de Agricultura y portavoz del departamento, Arnel de Mesa, afirmó que el aumento de las importaciones tiene como objetivo garantizar un suministro interno adecuado y estabilizar los precios del arroz ante el incremento de los costos de los combustibles y fertilizantes, así como prepararse para los posibles impactos de El Niño.
A pesar del aumento del 20por ciento en las importaciones, la producción nacional de arroz sigue bajo presión, lo que requiere suministros adicionales para satisfacer la demanda de los consumidores, afirmó.
Añadió que la prioridad del gobierno es mantener existencias suficientes de arroz a precios razonables para contribuir a la estabilidad del mercado hasta fin de año.
De Mesa señaló que los precios relativamente bajos del arroz a nivel mundial brindan a Filipinas la oportunidad de aumentar las importaciones a costos competitivos.
Sin embargo, cualquier decisión sobre la imposición de restricciones o la suspensión temporal de las importaciones de arroz recaerá en el Secretario de Agricultura.
Según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), se prevé que Filipinas siga siendo el mayor importador de arroz del mundo en 2026, con importaciones que se estima alcanzarán los 5,7 millones de toneladas, debido a la disminución de la producción nacional y la persistencia del riesgo de sequía provocada por El Niño.