En los primeros seis meses de 2026, los embarques de productos agrícolas de Vietnam hacia el mercado de Oriente Medio experimentaron una desaceleración debido al impacto de los conflictos geopolíticos, que incrementaron los costos logísticos e interrumpieron las cadenas de suministro. Sin embargo, el fuerte consumo local, el amplio margen de consumo y las ventajas derivadas de los tratados de libre comercio, hacen que la región siga siendo un mercado estratégico para los productos agrícolas vietnamitas.
Según Truong Xuan Trung, encargado de la Oficina Comercial de Vietnam en los Emiratos Árabes Unidos (EAU), durante el primer semestre de 2026 las exportaciones vietnamitas hacia EAU disminuyeron significativamente en comparación con el mismo período del año pasado.
En particular, las exportaciones de frutas y hortalizas alcanzaron cerca de 35 millones de dólares, un descenso del 41,88 por ciento; los anacardos superaron los 25,1 millones de dólares, con una caída del 70,71 por ciento; la pimienta registró casi 6,2 millones de dólares, un 50,16 por ciento menos; y los productos pesqueros rozaron los 16,1 millones de dólares, una disminución del 33,88 por ciento.
Se considera que estas bajas son coyunturales, pues EAU solo cubren el 10-15 por ciento de sus necesidades internas de alimentos y dependen en gran medida de las importaciones. Por ello, las oportunidades para incrementar las ventas de renglones agrícolas vietnamitas siguen siendo muy amplias.
También Israel es considerado un mercado con un importante potencial para los productos agrícolas de Vietnam.
Le Thai Hoa, consejero comercial de la Oficina Comercial de Vietnam en Israel, destacó la coincidencia entre la oferta agrícola vietnamita y la demanda de importación israelí, especialmente en los sectores de alimentos, bebidas y productos alimentarios.
Actualmente los productos pesqueros vietnamitas representan el 11-13 por ciento de las importaciones pesqueras israelíes y aún tienen un considerable potencial de crecimiento. Además, son de los pocos rubros que mantuvieron una evolución favorable en los primeros meses de 2026.
Además de la fuerte demanda, los tratados de libre comercio vigentes potencian la competitividad de los productos agrícolas de Vietnam en el mercado de Oriente Medio.
El Acuerdo de Asociación Económica Integral entre Vietnam y EAU (CEPA), en vigor desde el 3 de febrero de 2026, constituye un impulso clave para que las empresas agrícolas vietnamitas consoliden su presencia en el mercado emiratí.
Conforme a los compromisos asumidos, EAU liberaliza el 94,9 por ciento de las líneas arancelarias, de las cuales el 74,2 por ciento queda eliminado desde la activación del acuerdo. Numerosos rubros de exportación clave, como los productos pesqueros, los anacardos, la pimienta, la madera y sus manufacturas, se benefician de preferencias arancelarias inmediatas o aplicables a corto plazo.
Asimismo, el Tratado de Libre Comercio entre Vietnam e Israel (VIFTA), vigente desde el 17 de noviembre de 2024, ha ampliado el acceso al mercado. En 2025, los principales productos de exportación vietnamitas hacia Israel, como los productos pesqueros, los anacardos y el café, registraron crecimientos.
Según los expertos, para aprovechar plenamente las preferencias arancelarias, las empresas deben cumplir los requisitos relativos a normas, certificaciones y organización del mercado.
Le Viet Anh, secretario general de la Asociación Vietnamita de la Pimienta y las Especias, afirmó que Oriente Medio es una de las regiones del mundo con mayor consumo de especias. En este contexto, los EAU no solo son un mercado prometedor, sino también un importante centro logístico regional que facilita la circulación de mercancías entre Oriente Medio, África, Asia Central y Asia Meridional, lo que permite la entrada de productos vietnamitas a una extensa área geográfica.
Vietnam goza de una apreciable ventaja como uno de los principales proveedores mundiales de pimienta, canela y anís estrellado. Solo en el mercado de Oriente Medio, la cuota de mercado de la pimienta vietnamita alcanza casi el 60 por ciento, mientras que la de la canela se aproxima al 50 por ciento.
Sin embargo, las exigencias cada vez más estrictas en materia de certificación halal, trazabilidad y desarrollo sostenible plantean grandes desafíos a las empresas.
Al mismo tiempo, el aumento de los costos logísticos y la creciente competencia de productos similares procedentes de Brasil, Indonesia y China obligan a las empresas a mejorar la calidad de sus rubros, impulsar el procesamiento con mayor valor añadido y construir marcas sostenibles.
Ante esta realidad, Vu Minh Tam, jefe de la Oficina de Síntesis de Políticas (Departamento de Exportación e Importación del Ministerio de Industria y Comercio), consideró que las empresas deben revisar de forma proactiva la clasificación arancelaria de sus mercancías, cumplir las normas de origen desde la fase de diseño de los productos, invertir en calidad integrando las normas halal y kosher, además de elaborar estrategias específicas para cada mercado y aprovechar los programas de promoción comercial.
En cuanto a los organismos de gestión, deben seguir perfeccionando el marco jurídico nacional sobre la certificación halal, intensificar la difusión de los compromisos asumidos en el marco del CEPA y el VIFTA, apoyar el desarrollo logístico y estrechar los contactos sobre las medidas sanitarias y fitosanitarias, entre otros aspectos.
En un contexto en el que los conflictos geopolíticos entrañan numerosos riesgos, las empresas deben reforzar su capacidad para cumplir las normas de calidad exigidas por los mercados, optimizar los costos de transporte y establecer sistemas de distribución adecuados para mantener su presencia en Oriente Medio.
De este modo podrán ampliar la presencia de las marcas de productos agrícolas vietnamitas en esta región de enorme potencial.