El inversionista será seleccionado a través de un proceso de licitación. La central contará con una capacidad instalada de 42 MW y una producción anual estimada de 123 mil 780,8 MWh. La energía generada se incorporará a la red eléctrica nacional mediante la línea de transmisión de 220 kV Pleiku 2–Krong Buk.
El proyecto ocupará una superficie aproximada de 27,3 hectáreas, de las cuales 14,7 serán de uso permanente y 12,6 se destinarán a las obras de construcción.
Según el cronograma previsto, entre septiembre de 2026 y febrero de 2027 se completarán los trámites sectoriales, la elaboración del estudio de viabilidad, la firma del contrato de compraventa de electricidad, así como los procesos de compensación, liberación de terrenos y asignación o arrendamiento de tierras. Se espera que las obras comiencen en marzo de 2027 y que la planta entre en operación en marzo de 2028.
El proyecto busca reforzar el suministro de energía limpia para el sistema eléctrico nacional, aprovechar el potencial de las energías renovables de Gia Lai y contribuir al aumento de los ingresos presupuestarios, la generación de empleo y el desarrollo socioeconómico de la provincia.
Las autoridades provinciales exigieron a los gobiernos locales coordinar la revisión de los límites del proyecto, resolver posibles superposiciones con otros planes de ordenamiento territorial y garantizar el cumplimiento de los procedimientos de compensación, liberación de terrenos y gestión del suelo conforme a la normativa vigente.
Asimismo, el futuro inversionista deberá coordinar con las fuerzas militares y de seguridad para garantizar la defensa y el orden público, cumplir las disposiciones sobre transferencia de tecnología y capacitación de recursos humanos, y no podrá transferir el proyecto ni su participación accionaria sin la autorización previa del Comité Popular provincial.
Como medida para acelerar la ejecución, la provincia instó al inversionista que resulte adjudicatario a estudiar la posibilidad de adelantar entre tres y seis meses la entrada en operación del parque, con el fin de maximizar cuanto antes los beneficios de la inversión.
El Comité Popular subrayó que el proyecto solo podrá ejecutarse una vez completados todos los procedimientos legales relacionados con la planificación, el uso del suelo, la construcción, el medioambiente, la gestión forestal y demás requisitos normativos. Las dependencias gubernamentales y las autoridades locales asumirán responsabilidades en caso de permitir el inicio de las obras sin que se cumplan dichas condiciones.
El endurecimiento de los requisitos para la ejecución busca garantizar el cumplimiento de la legislación, reducir los conflictos relacionados con la compensación y la liberación de terrenos, y favorecer el consenso de la población.
Cabe recordar que durante el desarrollo del Parque Eólico Ia Le 1 surgieron diversas peticiones vinculadas a los mecanismos de compensación y apoyo para las superficies de terreno ubicadas dentro del corredor de seguridad de los aerogeneradores. El Parque Eólico Ia Le 1, con una capacidad de 100 MW y 28 aerogeneradores, comenzó sus operaciones comerciales parciales a finales de 2021 y alcanzó su plena capacidad operativa en diciembre de 2023.