Se trata de una de las revisiones más significativas realizadas por la institución en los últimos años.
En su último informe sobre la economía vietnamita, el banco destacó que esta actualización responde al sólido desempeño registrado durante el primer semestre de 2026, período en el que los principales motores del crecimiento se consolidaron. Asimismo, proyectó que la expansión económica continuará acelerándose en 2027, cuando el PIB podría alcanzar un crecimiento del 11 por ciento.
Standard Chartered también ajustó a la baja sus previsiones de inflación, situándolas en 4,4 por ciento para 2026 y 3,3 por ciento para 2027. A juicio de la entidad, la moderación gradual de las presiones inflacionarias permitirá mantener estables las tasas de interés de referencia, favoreciendo tanto el crecimiento económico como la estabilidad macroeconómica.
Tim Leelahaphan, economista sénior para Vietnam y Tailandia de Standard Chartered, destacó que la economía vietnamita mostró una notable capacidad de resiliencia y adaptación durante la primera mitad del año, al superar las expectativas de crecimiento gracias al buen desempeño de la industria manufacturera y de procesamiento, el sector de los servicios y la inversión, apoyados además por las políticas gubernamentales de estímulo económico.
El especialista señaló que, aunque persisten factores de incertidumbre asociados a la economía mundial y a las presiones inflacionarias, Vietnam afronta el segundo semestre sobre bases sólidas. En su opinión, la fortaleza de la demanda interna, el continuo aumento de las inversiones en infraestructura y capacidad productiva, junto con el proceso de transformación estructural de la economía, contribuirán a consolidar un modelo de crecimiento más equilibrado y sostenible en los próximos años.
Con esta previsión del 9,5 por ciento para 2026, Standard Chartered se sitúa entre las instituciones financieras internacionales con una visión más optimista sobre las perspectivas económicas de Vietnam.
La revisión al alza de las previsiones también se manifiesta en otras instituciones financieras internacionales. La semana pasada, el banco United Overseas Bank (UOB), de Singapur, elevó su estimación de crecimiento para Vietnam del 7 por ciento al 8,5 por ciento, tras conocerse los resultados económicos superiores a lo esperado durante el primer semestre.
Según UOB, esta mejora refleja el fortalecimiento de los principales motores de la economía, entre ellos la producción industrial, la inversión y la inversión extranjera directa (IED). Sin embargo, la institución indicó que Vietnam aún deberá afrontar riesgos derivados de las tensiones geopolíticas, el resurgimiento de medidas proteccionistas y la incertidumbre en torno a la economía mundial.
El hecho de que varias instituciones financieras internacionales hayan revisado al alza sus previsiones pone de manifiesto la creciente confianza en la resiliencia y las perspectivas de la economía vietnamita.
Aunque las estimaciones difieren entre unas organizaciones y otras, todas coinciden en que la recuperación de la demanda interna, la continuidad de los flujos de inversión, las políticas de estímulo y el desarrollo de la infraestructura seguirán siendo los principales motores del crecimiento. Asimismo, enfatizan que la evolución del entorno internacional continuará siendo un factor que requerirá una vigilancia constante para garantizar los objetivos de desarrollo sostenible.