BAD: Vietnam debe transitar del crecimiento cuantitativo al cualitativo

Para mantener un ritmo de desarrollo sostenible a mediano y largo plazo, Vietnam debe transitar hacia un modelo de crecimiento basado en la eficiencia y la productividad, en lugar del uso intensivo de los factores de insumo tradicionales, recomendaron expertos del Banco Asiático de Desarrollo (BAD).

Producción de prendas para la exportación en la Empresa de Confecciones Hung Ha, provincia de Hung Yen. (Foto: Nhan Dan)
Producción de prendas para la exportación en la Empresa de Confecciones Hung Ha, provincia de Hung Yen. (Foto: Nhan Dan)

Según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas, del Ministerio de Finanzas, la economía de Vietnam mantuvo un fuerte ritmo de crecimiento en la primera mitad de 2026, con un incremento del Producto Interno Bruto (PIB) del 8,18 por ciento, registrando de forma particular un aumento del 8,39 por ciento en el segundo trimestre.

El director nacional del BAD en Vietnam, Shantanu Chakraborty, calificó que estas son cifras muy prometedoras, las cuales reflejan la resiliencia de la economía frente a los "vientos en contra" del entorno internacional y superan las previsiones iniciales de la institución financiera.

Por su parte, el economista principal del BAD en Vietnam, Bui Minh Giap, destacó que este desempeño estuvo impulsado por la contribución sólida de la industria, la construcción, los servicios, las exportaciones, la inversión extranjera directa (IED), la inversión pública y la recuperación de la demanda interna.

No obstante, señaló que Vietnam, cuyo comercio exterior equivale a alrededor del 170 por ciento del PIB, es una de las economías con un nivel de apertura muy elevado, por lo que cualquier cambio en el comercio mundial, las políticas arancelarias o la demanda de sus principales mercados receptores puede repercutir de manera significativa en su crecimiento.

El experto indicó además que las importaciones están creciendo a un ritmo superior al de las exportaciones, lo que provocó un considerable déficit comercial durante la primera mitad del año. Si bien esta situación refleja la expansión de la actividad productiva, impulsada por una mayor adquisición de maquinaria, equipos e insumos, también pone de manifiesto la elevada dependencia del país de las materias primas importadas.

A ello se suma que tanto la inflación subyacente como el índice de precios al consumidor (IPC) promedio superaron el 4 por ciento en el primer semestre, lo que reduce el margen de maniobra para la gestión de la política monetaria.

Ante este escenario, Minh Giap afirmó que el desafío de Vietnam ya no consiste en alcanzar un crecimiento elevado, sino en sostenerlo con calidad y de manera sostenible, preservando al mismo tiempo la estabilidad macroeconómica.

A su vez, Shantanu Chakraborty sostuvo que el país necesita acelerar la transición desde un modelo dependiente en gran medida del capital, la mano de obra de bajo costo y el sector de la IED, hacia otro sustentado en la productividad, las habilidades, la innovación y el sector privado nacional. Aunque la inversión extranjera seguirá desempeñando un papel fundamental, consideró imprescindible elevar la capacidad del sector privado para aprovechar mejor los beneficios de la IED e integrarse más profundamente en las cadenas de valor.

En esa misma línea, Minh Giap subrayó que un elevado crecimiento del PIB solo tendrá un impacto duradero si se traduce en una mejora real de los ingresos de la población y permite que las empresas nacionales, especialmente las pequeñas y medianas, se conecten con las cadenas de valor y generen empleos de calidad.

En cuanto a la IED, enfatizó que el reto ya no consiste en atraer un mayor volumen de capital, sino inversiones de mayor calidad, capaces de incrementar el valor agregado que permanece en el país mediante una mejor selección de proyectos y un mayor impulso a la transferencia tecnológica.

El BAD mantiene su previsión de que Vietnam será la economía de mayor crecimiento del Sudeste Asiático este año. Sin embargo, insiste en que la transición hacia un modelo basado en la eficiencia en el uso de los recursos, el aumento de la productividad y la innovación será decisiva para que el país supere la trampa del ingreso medio y avance hacia su objetivo de convertirse en una nación de altos ingresos en 2045.

VNA
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