En una entrevista con la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA) en China, el doctor Vo Duc Thang (Thang Vo), profesor asistente de la Universidad Nacional de Ciencia y Tecnología de Taiwán (Taiwan Tech) y presidente de la Red de Innovación y Conocimiento de Vietnam en Taiwán (VIN Taiwan), destacó que la principal lección de Taiwán (China) no solo reside en la tecnología, sino también en la construcción de un ecosistema industrial completo.
Actualmente, Taiwán desempeña un papel clave en la industria mundial de chips, desde el diseño de circuitos integrados, la fabricación de semiconductores, el empaquetado y las pruebas hasta la producción de servidores y sistemas de inteligencia artificial (IA). La empresa Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC) controla alrededor del 70 por ciento del mercado mundial de fabricación por contrato de semiconductores.
Según el experto, el éxito de Taiwán proviene de la estrecha coordinación entre el Gobierno, los institutos de investigación, las universidades y las empresas. Mientras el Estado define estrategias e invierte en investigación básica, los centros científicos impulsan la transferencia tecnológica, las universidades forman recursos humanos adaptados a las necesidades reales y las grandes empresas lideran las cadenas de suministro conectadas con una red de proveedores especializados.
A partir de esta experiencia, Vietnam debe mantener una visión a largo plazo, concentrar recursos en segmentos con ventajas competitivas y fortalecer la cooperación entre el Estado, las universidades, los centros de investigación y las empresas.
Duc Thang señaló que Vietnam cuenta con importantes ventajas, como una orientación política clara mediante la Estrategia de desarrollo de la industria de semiconductores hasta 2030, con visión hacia 2050, cuyo objetivo es formar al menos 50 mil trabajadores con titulación universitaria o superior para el sector antes de 2030.
Además, el país dispone de una fuerza laboral joven con una sólida base en matemáticas, física, electrónica, tecnologías de la información y automatización, así como de la presencia de numerosos grupos tecnológicos internacionales, dijo.
No obstante, el experto identificó cuatro grandes desafíos que Vietnam debe superar: la falta de recursos humanos altamente cualificados, la brecha entre la formación universitaria y las necesidades empresariales, el débil desarrollo de la industria auxiliar y las exigencias de infraestructura e inversión a largo plazo, como el suministro estable de electricidad, agua ultrapura, logística, protección de la propiedad intelectual y procedimientos transparentes.
En la etapa actual, Vietnam debería priorizar áreas acordes con sus capacidades, como el diseño de circuitos integrados, el empaquetado y las pruebas de chips, así como los equipos y materiales auxiliares, antes de avanzar hacia fases con mayores exigencias tecnológicas y de capital.
El presidente de VIN Taiwan consideró que la comunidad de intelectuales vietnamitas en Taiwán puede desempeñar un papel de puente importante mediante la transferencia de conocimientos, la conexión entre universidades y empresas, la formación de recursos humanos, la promoción de proyectos conjuntos de investigación y la asesoría en políticas de desarrollo de la industria de semiconductores.
Actualmente, VIN Taiwan cuenta con más de 100 miembros oficiales y conecta a unos cuatro mil científicos, ingenieros, empresarios, investigadores y estudiantes vietnamitas que estudian y trabajan en Taiwán.
En el futuro, la red continuará impulsando bases de datos de expertos, cooperación científica, formación de talento y proyectos de transferencia tecnológica, contribuyendo a que Vietnam participe más profundamente en la cadena global de suministro de semiconductores.