Empresas vietnamitas buscan solución de logística ante volatilidad en Medio Oriente

El impacto de la tensión en Medio Oriente se ha extendido rápidamente a las operaciones de importación y exportación de Vietnam, obligando a las empresas a adaptarse para mantener pedidos y su cuota de participación en el mercado.

El puerto internacional de Lach Huyen, ciudad de Hai Phong. (Foto: VNA)
El puerto internacional de Lach Huyen, ciudad de Hai Phong. (Foto: VNA)

Según Truong Xuan Trung, jefe de la Oficina Comercial de Vietnam en los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Medio Oriente es un centro de tránsito clave del comercio mundial, por lo que la inestabilidad regional afecta de manera amplia a la red de transporte intercontinental.

Los ajustes en las rutas marítimas y las restricciones al uso del espacio aéreo han provocado retrasos en numerosos envíos, generando costos adicionales y riesgos comerciales.

Tran Chi Dung, secretario general de la Asociación de Empresas de Servicios Logísticos de Vietnam, comentó que el conflicto se considera el siguiente gran choque para la logística global tras la pandemia, aunque resulta más impredecible debido a factores de seguridad.

Las compañías navieras han incrementado los recargos y prolongado los itinerarios, lo que puede alargar los tiempos de entrega entre 10 y 14 días o más, ejerciendo presión sobre los costos y los plazos para las empresas.

Actualmente, los costos logísticos en algunas localidades han aumentado entre un 15 por ciento y un 25 por ciento. Redirigir el transporte por el Cabo de Buena Esperanza alarga los tiempos, incrementa los costos de almacenamiento y eleva el riesgo de incumplimiento contractual. Aunque las exportaciones directas a Medio Oriente aún son limitadas, el impacto indirecto a través de los costos de transporte y energía ya afecta sectores como café, madera y textiles.

Estas dificultades evidencian la fuerte dependencia del sistema logístico internacional. Nguyen Tuan Viet, director general de VIETGO, explicó que la interrupción del canal de Suez puede duplicar los tiempos de transporte, mientras que los costos del transporte marítimo han llegado a triplicarse en ocasiones, lo que resulta especialmente desfavorable para productos agrícolas frescos.

Ante esta situación, algunas empresas han adoptado medidas flexibles, gestionando mercancías en puntos de transbordo o comercializándolas en mercados intermedios para reducir riesgos. No obstante, estas soluciones siguen siendo a corto plazo.

Expertos recomiendan tres pilares, incluido el desarrollo de escenarios de transporte alternativos, el impulso de la digitalización de la cadena de suministro y la diversificación de los mercados, con el fin de aumentar la flexibilidad y la resiliencia.

A largo plazo, Vietnam impulsa una estrategia de desarrollo logístico hasta 2035, con visión hacia 2050, enfocada en servicios integrados, transformación digital y logística verde. Algunas localidades, como Hai Phong y Ciudad Ho Chi Minh, también incrementan la inversión en infraestructura y datos.

Sin embargo, los costos logísticos siguen siendo elevados, las empresas locales se concentran en actividades de bajo valor y dependen en gran medida de transportistas internacionales. Esto genera una doble presión: costos inmediatos y limitaciones a largo plazo en capacidad de gestión y previsión.

Por ello, se requiere abordar la logística desde una perspectiva a largo plazo, reestructurando las cadenas de suministro para mayor flexibilidad. Las empresas deben invertir en tecnología y gestión de riesgos; las asociaciones fortalecer la conectividad de información; y el Estado perfeccionar la regulación e infraestructura.

En un contexto de creciente riesgo geopolítico, la logística se consolida como un factor clave que determinará la competitividad y la posición de Vietnam en la cadena de suministro global.

VNA
Back to top