Además de intensificar los controles en los pasos fronterizos, la UE también está cambiando su enfoque para establecer los límites máximos de residuos (LMR), lo que obliga a toda la cadena de producción, procesamiento y exportación a adaptarse de forma más rápida y sistemática.
Control estricto desde la producción hasta el cruce de fronteras
Según información del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente de Vietnam, ese producto nacional está sujeto actualmente a un control reforzado en virtud del Anexo II del Reglamento (UE) 2019/1793, con una frecuencia de inspección del 30 por ciento, y no del 50 por ciento, como se anunció anteriormente de forma inexacta.
Esto indica que la presión de supervisión sobre este rubro es significativa, pero sigue siendo manejable si se cumplen estrictamente las regulaciones.
Cabe destacar que, el 29 de enero de 2026, la UE anunció un cambio en la metodología para establecer los LMR, pasando de un enfoque basado en el riesgo a uno basado en el peligro. Se trata de una medida de endurecimiento drástica que impacta directamente en el proceso de producción agrícola de los países exportadores, incluido Vietnam.
En este contexto, el viceministro de Agricultura y Medio Ambiente, Dang Ngoc Diep, dio instrucciones proactivas a los organismos especializados para que evaluaran el impacto y, al mismo tiempo, urgió a las localidades y unidades pertinentes que revisaran y recopilaran las dificultades para facilitar las conversaciones oficiales con la UE.
La cartera también ha organizado periódicamente conferencias y sesiones de capacitación técnica para difundir rápidamente esas nuevas regulaciones del continente viejo entre las empresas, los productores y los funcionarios locales, entre otros.
Mejorar las capacidades de cumplimiento normativo y avanzar hacia una producción sostenible
Ante las exigencias cada vez más estrictas del mercado de la UE, el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente ha determinado que resulta necesario implementar un conjunto integral de soluciones tanto a corto como a largo plazo para garantizar el mantenimiento y la expansión de los mercados de exportación de la fruta del dragón.
En cuanto a las soluciones inmediatas, Huynh Tan Dat, jefe del Departamento de Cultivo y Protección Vegetal de la cartera, declaró que su entidad ha asesorado a los líderes del Ministerio que ordenara con urgencia la finalización de un informe técnico sobre la aplicación del plan de acción para abordar las deficiencias existentes, considerándolo como base a las negociaciones con la UE, con vistas a reducir la frecuencia de las inspecciones en los puestos fronterizos.
Además, ha intensificado el intercambio de informaciones con las autoridades de la UE, especialmente en lo que respecta a los proyectos de reglamento relacionados con los LMR, para recibir respuestas oportunas y adecuadas, comentó.
A largo plazo, la clave reside en mejorar la capacidad de cumplimiento normativo de las empresas, los productores y los sistemas técnicos locales. En particular, se identifican como soluciones fundamentales la transición hacia modelos de producción sostenibles, la reducción de la dependencia de productos químicos y el aumento del uso de plaguicidas biológicos y medidas de control biológico, detalló.
También hizo hincapié en la importancia de reforzar las tareas de control y supervisión, así como el manejo de casos de violación en aras de crear un ambiente de producción transparente en respuesta a los requisitos del mercado internacional.
Según Dang Ngoc Diep, viceministro de la cartera, reiteró que cumplir con las regulaciones cada vez más estrictas de la UE no solo representa un desafío, sino también una oportunidad para que el sector agrícola de Vietnam se reestructure hacia una dirección más moderna, transparente y sostenible.