Navieras suspenden rutas y se disparan los costos
A pocos días del estallido de las hostilidades entre la alianza de Estados Unidos e Israel contra Irán, varias navieras internacionales comenzaron a suspender reservas de carga hacia y desde Oriente Medio, al tiempo que advirtieron sobre un inminente aumento de tarifas en rutas alternativas.
La Compañía de Transporte Marítimo de Corea del Sur (KMTC) anunció la suspensión temporal de nuevas reservas hacia el Mar Rojo y Oriente Medio. Entre los puertos afectados figuran Jebel Ali, Sharjah y Khalifa (Emiratos Árabes Unidos); Dammam y Riad (Arabia Saudita); Sohar (Omán); y Áqaba, Sokhna y Yedda en el Mar Rojo.
Por su parte, Wan Hai Lines (WHL) y la Compañía naviera mediterránea (MSC) cancelaron o suspendieron reservas previamente confirmadas hacia Oriente Medio, el Mar Rojo y el Mediterráneo oriental, priorizando la seguridad operativa. MSC indicó que reanudará sus servicios cuando las condiciones lo permitan.
Otras grandes navieras, como Maersk y Ocean Network Express (ONE), han optado por evitar el Canal de Suez y redirigir sus embarques hacia Europa y el Reino Unido por el Cabo de Buena Esperanza, en Sudáfrica. Esta decisión prolonga los tiempos de tránsito entre 15 y 20 días y eleva significativamente los costos logísticos.
Asimismo, el operador portuario Dubai Ports World (DP World) informó sobre interrupciones temporales en el puerto de Jebel Ali, uno de los principales centros de transbordo de la región.
Especialistas del sector advierten que el conflicto también compromete la navegación por el Estrecho de Ormuz, punto estratégico para el comercio energético y marítimo mundial. Ante el aumento de los riesgos, las compañías evalúan desvíos por rutas más largas y costosas.
En el corto plazo, las tarifas de flete hacia Europa y el Reino Unido podrían aumentar más de un 30 por ciento, impulsadas por recargos por riesgo de guerra y mayores costos operativos.
Exportadores vietnamitas buscan alternativas
Oriente Medio se ha consolidado en los últimos años como un mercado clave para la diversificación de exportaciones vietnamitas, especialmente en bienes de consumo y alimentos.
Pham Quang Anh, director general de la empresa de textil Dony, señaló que Jordania representa más del 20 por ciento de la facturación internacional de la empresa. Un envío programado para mediados de marzo está siendo reconsiderado luego de que el socio jordano solicitara adelantar el despacho ante la posibilidad de nuevas alzas en el transporte.
Más allá del encarecimiento de los fletes, preocupa la prolongación de los tiempos de tránsito. Durante anteriores crisis en el Mar Rojo, los envíos desde Vietnam hacia Oriente Medio llegaron a tardar hasta cuatro meses, frente a los 25 o 30 días habituales. Para productos de moda estacional, estos retrasos pueden afectar gravemente la rentabilidad y los ciclos comerciales.
Al mismo tiempo, los importadores de la región están adelantando compras ante el incremento previsto de la demanda tras el Ramadán. No obstante, si la crisis se prolonga, los productos estacionales serían los más afectados.
El sector pesquero, especialmente vulnerable
La industria pesquera enfrenta riesgos adicionales. Según la Asociación de Exportadores y Productores de Productos del Mar de Vietnam (VASEP), las importaciones de productos pesqueros vietnamitas en Oriente Medio crecen cerca de un 10 por ciento anual, con alta demanda de salmón, camarón y atún.
Sin embargo, las tarifas de flete en la ruta Asia–Dubái casi se han duplicado en pocos días. Los recargos de emergencia hacia destinos del Golfo oscilan entre 1 mil 500 y 4 mil dólares por contenedor, con montos superiores para los refrigerados. A ello se suma la restricción de cobertura por parte de aseguradoras en Irán y el Golfo Pérsico.
Dado que los productos pesqueros requieren estricta cadena de frío y entregas puntuales, los desvíos que añaden entre siete y catorce días al tránsito suponen un riesgo significativo para la calidad y los márgenes de ganancia, además de agravar la escasez de contenedores refrigerados.
VASEP ha instado a las empresas a revisar sus rutas de envío, reforzar la capacidad de almacenamiento en frío, priorizar la firma de contratos a largo plazo y seguir de cerca las actualizaciones de aseguradoras y navieras, con el fin de mantener la estabilidad de los flujos comerciales en un contexto de incertidumbre persistente.