El Departamento de Reforma Administrativa del Ministerio del Interior informó que la tasa de solicitudes en línea en los Ministerios y agencias alcanzó el 37,9 por ciento y en las localidades con el 93,57.
En especial, de acuerdo con el Ministerio de Seguridad Pública, el ecosistema de identidad electrónica VNeID se está convirtiendo gradualmente en una plataforma unificada para los ciudadanos digitales, que facilita las transacciones a las personas y crea un entorno de autenticación fiable para que las empresas desarrollen servicios digitales.
En el sector financiero y tributario, más de 505 establecimientos de negocios han adoptado la facturación electrónica, lo que representa un total de más de siete mil 300 millones de facturas. Los ingresos del comercio electrónico alcanzaron los 4,311 mil millones de dólares, un aumento del nueve por ciento frente a idéntica etapa de 2025.
En el campo bancario, la autenticación biométrica para 161 millones 200 mil clientes ha contribuido a reducir los casos de fraude en aproximadamente un 60 por ciento, lo que supone un ahorro estimado de más de 25 millones de dólares al año.
Mientras, la autenticación biométrica en 19 aeropuertos ha ayudado a reducir el tiempo de realización de los trámites a entre tres y cinco segundos, ahorrando así 4,8 millones de dólares al año.
El Ministerio del Interior anunció que ha concluido la evaluación del Índice Promedio de Satisfacción con los Servicios Administrativos en 2025 (Sipas), así como del Índice de Reforma Administrativa en 2025 (PAR Index ), correspondientes a las carteras, las agencias de nivel ministerial y los Comités Populares de las provincias y ciudades.
El índice Sipas promedio nacional alcanzó el 83,09 por ciento y el nivel de satisfacción de las personas en 34 provincias y ciudades osciló entre 77,92 y 91,12 por ciento. Por su parte, el PAR Index de los ministerios y agencias a nivel ministerial promedió el 87,20 por ciento y el correspondiente al nivel provincial llegó al 89,96 por ciento, el más alto jamás registrado.
Sin embargo, en la práctica, algunos sistemas de software no están plenamente interoperables ni funcionan de manera estable. Las plataformas centralizadas de gestión de procedimientos administrativos de determinados ministerios y organismos presentan problemas de funcionamiento e integración con los sistemas de las administraciones locales, registrándose ocasionalmente fallos durante la tramitación de los procedimientos.
Por lo tanto, los organismos pertinentes deben estudiar y desarrollar una plataforma nacional de gobernanza digital, la cual no es un nuevo software que sustituya a los sistemas existentes, sino más bien una capa unificada de gobernanza nacional en el entorno digital.
El mayor valor de la plataforma reside no solo en facilitar un procesamiento más rápido del flujo de trabajo, sino también en crear un nuevo modelo de gestión basado en datos, monitorizado mediante métricas, evaluado a través de resultados y que proporciona alertas de riesgo en tiempo real.
Esto ayuda al Estado a formar un espacio operativo unificado desde el nivel central hasta el local, donde todas las tareas asignadas tienen un organismo responsable. Las autoridades en todos los niveles pueden supervisar la implementación de políticas, gestionar la realización de procedimientos y objetivos socioeconómicos, de bienestar, salud, educación y seguridad dentro de un sistema unificado, en lugar de depender de informes periódicos.
Tanto para los ciudadanos como a las empresas, los datos ya disponibles en bases de datos nacionales y especializadas pueden ser aprovechados, verificados y reutilizados, lo que ayuda a reducir el papeleo, ahorrar tiempo y costes, minimizar el contacto directo y mejorar la calidad del servicio.
Una vez que los datos están estandarizados, conectados, compartidos y explotados de forma segura, el Estado puede analizar, pronosticar e implementar políticas de manera oportuna; las empresas cuentan con una base para desarrollar servicios digitales y las personas pueden acceder a los servicios digitales de forma más conveniente.