En el comentario, sus dos autores, Victoria Fanggidae, directora ejecutiva del centro indonesio de investigación de políticas The PRAKARSA, y Yuanda Pangi Harahap, coordinador de proyectos de esta organización, señalaron que Vietnam ha adoptado un enfoque más integral para desarrollar su industria de vehículos eléctricos, mediante el mantenimiento de incentivos a la inversión a largo plazo, el impulso de la infraestructura industrial, el desarrollo de recursos humanos y la construcción gradual de un ecosistema manufacturero de alta tecnología.
Según los autores, la coherencia y previsibilidad de las políticas vietnamitas han reforzado la confianza de los inversores a la hora de tomar decisiones de inversión a largo plazo.
De acuerdo con el artículo, Vietnam ha aplicado una serie de políticas coordinadas, entre ellas incentivos fiscales a largo plazo para las empresas, exenciones de aranceles a la importación de componentes y reducciones de los alquileres de terrenos, al tiempo que vincula estos incentivos con estrategias destinadas a desarrollar cadenas de suministro y formar trabajadores.
Este enfoque constante ha permitido a empresas nacionales como VinFast crecer con rapidez, además de atraer un volumen cada vez mayor de inversión extranjera directa (IED) hacia el sector de vehículos eléctricos y las industrias de alta tecnología.
El artículo también destacó el desarrollo de recursos humanos como una de las principales fortalezas de Vietnam. El sistema de formación profesional del país se ha ampliado para responder a las necesidades del sector empresarial, con especial atención a áreas prioritarias como los vehículos eléctricos, los semiconductores y la manufactura de alta tecnología, contribuyendo a satisfacer los requisitos cada vez más sofisticados de las cadenas globales de suministro.
Al citar el Índice de Complejidad Económica (ECI, por sus siglas en inglés), los autores señalaron que Vietnam ha mejorado su posición, pasando del puesto 69 al 45 en la última década, lo que refleja una creciente capacidad para fabricar productos con mayor contenido tecnológico y valor añadido.
Los autores concluyeron que la experiencia de Vietnam demuestra que los recursos naturales constituyen solo un aspecto de la ventaja competitiva. Más importante aún, el país ha logrado construir un ecosistema industrial basado en políticas estables, una fuerza laboral de alta calidad y capacidad de innovación, factores que están fortaleciendo el atractivo de Vietnam en la carrera por captar inversiones en vehículos eléctricos en el Sudeste Asiático.