Orientaciones principales
La Resolución establece cinco orientaciones rectoras. La primera consiste en desarrollar eficazmente el turismo como sector económico clave y nuevo motor de crecimiento del país, en aras del objetivo de alcanzar un crecimiento económico de dos dígitos. La cultura constituye la base, mientras que la identidad y la calidad de las experiencias son consideradas ventajas competitivas fundamentales. Este proceso debe apoyarse en la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital.
El documento plantea convertir el turismo en un ecosistema económico integrado, capaz de impulsar sectores como el comercio, los servicios, el transporte, las industrias culturales y creativas, la agricultura, la economía digital y nocturna, entre otros. Esta interconexión busca elevar el valor añadido y garantizar un desarrollo equilibrado entre las dimensiones económica, cultural, social y medioambiental, al tiempo que contribuye a reforzar la defensa, la seguridad y el orden social y a promover la diplomacia cultural y la integración internacional.
Una de las orientaciones estratégicas fundamentales es reestructurar el sector del ocio y transformar su modelo de desarrollo, pasando de un enfoque centrado en la cantidad a otro basado en la calidad, la inteligencia, la sostenibilidad ambiental y la innovación. La prioridad será mejorar la calidad de los productos, servicios y experiencias y elevar la competitividad del sector, junto con el desarrollo de recursos humanos calificados y la capacidad para responder eficazmente a las necesidades de empleo, trabajo y bienestar social.
La Resolución también exige renovar la capacidad de gestión turística mediante una mayor aplicación de tecnologías digitales y el uso de datos para la toma de decisiones, en consonancia con la planificación territorial. Asimismo, busca ampliar los espacios para la creatividad y preservar, promover y poner en valor el patrimonio cultural y las tradiciones de la nación.
El desarrollo turístico se concibe como una tarea de todo el sistema político, bajo el liderazgo del Partido y la gestión del Estado. Las empresas desempeñarán el papel de fuerza impulsora, mientras que la población será considerada sujeto activo y beneficiaria del desarrollo turístico.
Para ello, la Resolución reclama fortalecer la coordinación entre organismos y localidades, crear un entorno de inversión y negocios turístico equitativo y favorable, así como movilizar, asignar y utilizar eficazmente los recursos nacionales e internacionales.
Objetivos para 2030
Para 2030, la Resolución fija el objetivo de que el turismo vietnamita se consolide plenamente como un sector económico clave, aportando directamente entre el 10 por ciento y el 12 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y manteniendo una posición destacada en el Sudeste Asiático tanto por volumen como por ritmo de crecimiento.
Vietnam aspira a recibir entre 45 y 50 millones de visitantes internacionales y atender a 160 millones de turistas nacionales, con especial atención a los mercados de alto poder adquisitivo y estancias prolongadas. Los ingresos totales del turismo deberán situarse en 80-90 mil millones de dólares.
Paralelamente, se impulsará el desarrollo de tres polos de crecimiento turístico: Hanoi, Ciudad Ho Chi Minh y Da Nang. También se prevé establecer 10 centros turísticos estratégicos, 20 zonas turísticas nacionales y 15 corporaciones y grupos turoperadores dotados de marcas consolidadas y capacidad competitiva internacional.
Para 2030, el sector deberá disponer de cerca de 1,5 millones de plazas de alojamiento y generar aproximadamente 2,3 millones de empleos directos y 3,5 millones de empleos indirectos. Al mismo tiempo, se desarrollará de manera integral un ecosistema turístico inteligente, una base de datos nacional y una plataforma digital nacional de la industria del ocio.
Visión hasta 2045
Con vistas a 2045, Vietnam orienta su turismo hacia un modelo moderno y sostenible, reforzando su papel como uno de los motores fundamentales de la economía. El sector aspira a aportar directamente entre el 14 por ciento y el 15 por ciento del PIB, situar a Vietnam entre los 30 países con mayor competitividad turística del mundo y alcanzar los 70 millones de visitantes internacionales.
Con estos principios, objetivos y orientaciones estratégicas a largo plazo, la Resolución Nº 26-NQ/TW establece las bases políticas para que la industria sin humo vietnamita entre en una nueva etapa de desarrollo, caracterizada por una mayor calidad, modernización, sostenibilidad y competitividad internacional.