La danza Chan, también llamada Ro Bam Yeak Rom, suele presentarse en las principales festividades de los jemeres como el Año Nuevo Chol Chnam Thmay, la fiesta de Sen Dolta (dedicada a los ancestros) y la ceremonia de Ooc Om Bok (de culto a la luna).
El venerable Kien So Phat, abad de la pagoda Botum Kiri Rangsay, señaló que la integración económica y cultural conlleva riesgos de pérdida de valores tradicionales, incluida la danza popular.
Antes, agregó las actuaciones en fiestas se limitaban al baile de Rom Vong y a cantos modernos. En los últimos años, varias comunidades jemeres han reintroducido la danza Chan en espacios rituales.
Monjes y artistas, junto con maestros invitados de Soc Trang (actualmente perteneciente a la ciudad de Can Tho) y Tra Vinh (actualmente perteneciente a la provincia de Vinh Long), han transmitido estas tradiciones a los jóvenes, reconstruyendo conjuntos musicales y repertorios, destacó.
Según Kien So Phat, la danza Chan es una variante del teatro de Ro Bam, inspirado en el Lakhol Khol indio. Mientras este enfatiza el uso de máscaras, la danza Chan resalta el lenguaje corporal, sobre todo los movimientos de manos y pies, para representar dioses y demonios del épico Reamker. Su reaparición demuestra tanto la conciencia comunitaria de preservar la identidad como la eficacia de las políticas de conservación.
Binh Na Quinh, joven de 18 años de la comuna de Ninh Dien, relató que comenzó tocando el tambor Chhay-dam y luego, guiado por un maestro de Tra Vinh, aprendió la danza Chan. Su grupo compró vestuarios y máscaras con sus propios recursos. “La primera vez que actué en un festival, sentir el respeto del público me llenó de orgullo”, dijo.
Ngo Tu Le, miembro de la Asociación de Literatura y Arte de la provincia de Tay Ninh, destacó que las expresiones populares -cantos, música y danzas- son memoria colectiva, pero al transmitirse oralmente corren riesgo de desaparecer si los maestros no tienen sucesores. La urbanización y la preferencia juvenil por estilos modernos aumentan la amenaza, por lo que urge vincular preservación y turismo.
En Tay Ninh, donde el turismo crece rápidamente, conservar la música y danza popular no solo protege la identidad cultural, sino que también abre oportunidades económicas. Las autoridades locales han definido al turismo como un sector estratégico, con el objetivo de convertir el monte de Ba Den en un destino nacional. En ese marco, la preservación cultural se considera una tarea clave.
En tal sentido, la provincia aplica el Programa Nacional 2022–2030 para el desarrollo socioeconómico en áreas de minorías y montañosas, que incluye vivienda, educación, infraestructura y, de manera central, la salvaguardia de valores culturales asociados al turismo. El objetivo supremo es enriquecer la vida cultural, despertar orgullo étnico y transformar estas artes en productos turísticos distintivos, en contribución a proyectar la identidad de Tay Ninh hacia nuevas dimensiones de integración.