Según el profesor asociado y doctor Nguyen Thanh Nam, de la Universidad de Cultura de Hanói, la Resolución 80 refleja claramente un enfoque económico del desarrollo cultural, al considerar la cultura como un “activo” capaz de generar valor económico. Se fija como meta que, para 2030, las industrias culturales aporten el siete por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y que, para 2045, la economía creativa alcance nueve. Asimismo, la cultura aspira a convertirse en un sector exportador clave, elevando la posición de Vietnam en términos de poder blando.
La Resolución también prioriza mecanismos financieros, garantizando al menos el dos por ciento del gasto presupuestario para la cultura, promoviendo la socialización y los modelos de asociación público-privada (PPP), junto con incentivos fiscales y de acceso a la tierra para empresas creativas.
También reconoce a la cultura como un motor de crecimiento, destacando el desarrollo de las industrias culturales como estrategia clave.
En materia de recursos humanos, se requiere formar una nueva generación con conocimiento cultural, dominio tecnológico y capacidades de gestión, ampliando además la formación a las comunidades en zonas patrimoniales para mejorar las competencias turísticas y el uso de la tecnología en la promoción.
Por su parte, Pham Thanh Tinh, presidente de la Asociación de Estudios del Sudeste Asiático - Vietnam, subrayó el enfoque de “ecosistema cultural”, considerado un avance relevante de la Resolución 80, según la cual la cultura se entiende como un sistema dinámico capaz de interactuar y generar valor en toda la estructura de desarrollo.
El enfoque interdisciplinario permite vincular la cultura con la economía, la tecnología y la política exterior. La digitalización del patrimonio y la integración de valores tradicionales en el turismo y las industrias creativas generan valor añadido real, al tiempo que fortalecen la diplomacia cultural y la proyección internacional de Vietnam.
La implementación de la Resolución 80 se centra en construir un ecosistema de conocimiento interdisciplinario, reforzar la conectividad regional y promover la cultura dentro de la innovación. Así, Vietnam dispone de una orientación estratégica clara para convertir la cultura en un motor del desarrollo sostenible y consolidar su posición en la región y el mundo.