La posición de Vietnam: de la visión a la acción

 Tras 40 años de Doi Moi (Renovación), Vietnam entra en una nueva etapa de desarrollo, en la que no solo debe mantener el crecimiento y ampliar su integración internacional, sino también fortalecer su autonomía, resiliencia y calidad del desarrollo.

El profesor Carl Thayer, especialista en estudios sobre Vietnam de la Academia de las Fuerzas de Defensa de Australia y de la Universidad de Nueva Gales del Sur. (Foto: VNA)
El profesor Carl Thayer, especialista en estudios sobre Vietnam de la Academia de las Fuerzas de Defensa de Australia y de la Universidad de Nueva Gales del Sur. (Foto: VNA)

Las conversaciones con expertos, académicos internacionales y vietnamitas residentes en el extranjero muestran que, tras el XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam (PCV), la percepción sobre Vietnam vincula cada vez más la visión estratégica con la capacidad de acción. Las transformaciones en el modelo de desarrollo, la gobernanza, la ciencia y la tecnología, los recursos humanos y la capacidad de responder a las fluctuaciones externas están contribuyendo a configurar la nueva posición del país.

De una economía que aprovechaba intensamente las oportunidades de la integración, Vietnam es percibido cada vez más como un país capaz de crear de manera proactiva nuevos espacios de desarrollo, elevar su posición en las redes regionales y globales y realizar mayores contribuciones a los asuntos de interés común.

De la visión a los nuevos motores de desarrollo

Las orientaciones adoptadas por el XIV Congreso Nacional del PCV han despertado gran interés entre los académicos internacionales, especialmente en un contexto marcado por una creciente competencia estratégica, conflictos y cambios en el orden mundial.

El profesor Carl Thayer, especialista en estudios sobre Vietnam de la Academia de las Fuerzas de Defensa de Australia y de la Universidad de Nueva Gales del Sur, señaló que Vietnam debe aplicar de manera coordinada sus objetivos de desarrollo y aprovechar eficazmente su amplia red de relaciones internacionales para ampliar su espacio de desarrollo.

Por su parte, la doctora Valeria Vershinina, subdirectora del Centro Asean de la Universidad Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú (MGIMO, Rusia), consideró que Doi Moi ha convertido a Vietnam en un miembro respetado de la comunidad internacional, un destino atractivo para las inversiones y un centro manufacturero cada vez más importante de la región.

Según el profesor Toshiro Nishizawa, investigador sénior de la Universidad de Tokio (Japón) y del Instituto del Banco Asiático de Desarrollo, las cuatro transformaciones estratégicas están contribuyendo a consolidar la posición económica y política de Vietnam, así como su capacidad de autonomía.

Destacó que la productividad, el conocimiento, la ciencia y la tecnología y los recursos humanos asumirán un papel cada vez más central, en sustitución de un modelo basado en gran medida en la mano de obra y los bajos costes.

La ciencia y la tecnología, la innovación y la transformación digital se perfilan como importantes motores del desarrollo. El profesor Vu Minh Khuong, de la Escuela de Políticas Públicas Lee Kuan Yew de Singapur, señaló que la Resolución 57-NQ/TW establece un marco para fortalecer las capacidades endógenas de Vietnam y su autonomía tecnológica y de conocimiento, al tiempo que convierte los datos y la inteligencia artificial en nuevas infraestructuras estratégicas.

El profesor Vu Minh Khuong, de la Escuela de Políticas Públicas Lee Kuan Yew de Singapur. (Foto: VNA)
El profesor Vu Minh Khuong, de la Escuela de Políticas Públicas Lee Kuan Yew de Singapur. (Foto: VNA)

Junto con el fortalecimiento de las capacidades internas, la integración internacional también debe pasar de una etapa centrada principalmente en recibir recursos a otra en la que Vietnam contribuya activamente y genere valor conjuntamente. Cuanto más sólidas sean sus capacidades internas, mayores serán las condiciones para una integración proactiva; y cuanto más profunda sea la integración, mayores serán las oportunidades para fortalecer dichas capacidades.

El profesor Carl Thayer calificó la Resolución 59-NQ/TW sobre integración internacional en la nueva situación como una decisión estratégica de carácter innovador, que sitúa la integración como un importante motor de la nueva etapa de desarrollo. Si anteriormente la integración era vista principalmente como una vía para acceder a capital, tecnología, mercados y experiencia internacional, ahora las exigencias son mayores: Vietnam debe contar con capacidades suficientes para contribuir a esas redes y generar valor conjuntamente.

Desde esta perspectiva, las capacidades internas y la integración no son procesos separados. Cuanto más fuertes sean las capacidades internas, mayor será la posibilidad de una integración proactiva; mientras que una integración más profunda ofrecerá nuevas oportunidades para enriquecer esas capacidades. Este vínculo conecta las transformaciones internas con la posición exterior de Vietnam: la capacidad de desarrollo no solo genera crecimiento, sino que también amplía el margen de elección y acción del país.

De la participación a la capacidad de configurar la agenda

La nueva posición de Vietnam también se refleja en su papel cada vez más proactivo en los foros internacionales. En el 23º Diálogo Shangri-La, celebrado en Singapur, el discurso inaugural del secretario general del PCV y presidente del país, To Lam, despertó el interés de numerosos académicos. Lo relevante no fue solo el contenido del discurso, sino también la percepción de los expertos sobre el papel de Vietnam en una estructura regional en transformación.

El doctor Ei Sun Oh, experto sénior del Centro de Estudios del Pacífico de Malasia, afirmó que Vietnam ha irrumpido en el “escenario” regional con una nueva actitud, demostrando un papel diplomático orientado a contribuir a la paz y la estabilidad.

Desde India, SD Pradhan, expresidente del Comité Conjunto de Inteligencia y exviceasesor de Seguridad Nacional, señaló que Vietnam, en el marco del Shangri-La, no solo participa, sino que también contribuye a configurar la agenda regional y mundial.

Las valoraciones procedentes de centros de investigación de distintos países reflejan una tendencia común: el papel de Vietnam se evalúa cada vez menos únicamente por sus logros y cada vez más por su capacidad para contribuir a los asuntos de interés común.

Para pasar de la participación a la capacidad de configurar la agenda, Vietnam necesita unas capacidades internas sólidas, un potencial económico y tecnológico capaz de generar valor y una amplia red de relaciones que permita impulsar la cooperación.

La Resolución 23-NQ/TW sobre el trabajo con los vietnamitas residentes en el extranjero en la nueva situación, promulgada el 2 de agosto de 2026, identifica a esta comunidad como “uno de los recursos estratégicos importantes” del país.

La doctora Phan Bich Thien, presidenta del Foro de Mujeres Vietnamitas en Europa, señaló que los vietnamitas residentes en el extranjero constituyen uno de los recursos estratégicos del país, no solo por sus aportes económicos, sino también por sus conocimientos, experiencia, redes de relaciones y poder blando.

A 81 años de la proclamación de la independencia, las bases del desarrollo de Vietnam han experimentado cambios importantes. Sin embargo, la nueva posición del país no constituye un destino final. El principal indicador de la próxima etapa será la capacidad de convertir la visión en capacidades y resultados concretos, fortaleciendo la autonomía, ampliando el espacio de desarrollo y aumentando la capacidad de Vietnam para participar, contribuir y configurar activamente un mundo en rápida transformación.

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