Según el ministro, una vacuna contra el dengue ya ha sido aprobada y registrada por la Autoridad Nacional de Regulación Farmacéutica de Malasia (NPRA) y actualmente se administra en centros sanitarios privados. Además, el Ministerio de Salud está evaluando otra vacuna desarrollada en Japón.
Sin embargo, Dzulkefly señaló que las vacunas contra el dengue disponibles en el mercado tienen un costo relativamente elevado. Por ello, la eventual incorporación de la vacuna al Programa Nacional de Inmunización deberá ser objeto de una evaluación exhaustiva que tenga en cuenta tanto los costos como los beneficios que podría generar.
Según el titular de Salud malasio, desde comienzos de año hasta el 22 de agosto, el país registró más de 61.000 casos de dengue, un aumento del 60,8% respecto al mismo período de 2025, con 58 fallecimientos.
Ante esta situación, el Ministerio de Salud de Malasia activó el centro de operaciones para la prevención y el control del dengue y desplegó personal en los principales focos de la enfermedad, especialmente en Kuala Lumpur y el estado de Selangor.
El ministerio también ha ampliado el uso de medidas de control biológico mediante la liberación de mosquitos portadores de la bacteria Wolbachia. Esta bacteria puede transmitirse a otras generaciones de mosquitos y contribuir a inhibir la replicación del virus del dengue en el organismo del mosquito, ayudando así a controlar la propagación de la enfermedad.
Dzulkefly subrayó que la prevención y el control del dengue requieren una estrecha coordinación entre las autoridades locales y los organismos pertinentes para garantizar que las zonas residenciales, instalaciones y obras de construcción no se conviertan en criaderos del mosquito Aedes.