Actualmente, la ciudad cuenta con unos 8,8 millones de habitantes y más de 9,3 millones de vehículos, de los cuales las motocicletas representan más del 86 por ciento. La tasa de crecimiento de vehículos es del 4-5 por ciento anual, muy superior a la del desarrollo de infraestructura (0,35 por ciento anual).
La superficie destinada a transporte representa solo el 12,2 por ciento, y el espacio para estacionamiento el 0,65 por ciento, lo que provoca sobrecarga en muchas vías, especialmente en hora punta.
Según el subdirector del Servicio de Construcción, Tran Huu Bao, Hanói ha elaborado un plan integral para reducir la congestión en el período 2025-2030, con diez grupos de medidas clave.
En consecuencia, la ciudad se centrará en atraer inversión en infraestructura y ajustar la planificación del transporte; construir y mejorar las vías de circunvalación, los ejes radiales y los puentes sobre el río Rojo; completar 100 km de metro urbano en el período 2026-2030, ampliando a 301 km en etapas posteriores.
También priorizará desarrollar el transporte público de pasajeros, con la meta de cubrir al menos el 30 por ciento de la demanda de desplazamientos para 2030; aplicar tecnología inteligente en la gestión del tráfico; estudiar limitaciones a los vehículos particulares, zonas restringidas para motocicletas, cobro de peaje en áreas congestionadas y sancionar la ocupación indebida de vías y aceras.
Asimismo, la ciudad acelera proyectos de infraestructura clave, mejora los nudos viales, optimiza los semáforos y refuerza los servicios de autobuses y la regulación del tráfico, especialmente en puntos críticos durante las horas punta.
Sin embargo, según expertos, la urbanización y el aumento de vehículos particulares no muestran signos de desaceleración, por lo que la congestión y los accidentes de tráfico seguirán siendo desafíos a largo plazo.
En este sentido, recomendaron, como medida inmediata, reorganizar el tráfico en los puntos conflictivos, optimizar los semáforos, señalizar carriles, aumentar la flota de minibuses y sancionar infracciones.
A largo plazo, la ciudad debe seguir ampliando la infraestructura, invirtiendo en metro, BRT, puentes ligeros, aplicando tecnología inteligente y promoviendo un desarrollo urbano vinculado al transporte público (TOD).
Según el Comité Popular de Hanói, los objetivos para 2030 incluyen: la superficie destinada a transporte alcanzará 14-16 por ciento; y al estacionamiento, 1 por ciento; el transporte público cubrirá el 30-35 por ciento de la demanda; se completará 100 km de metro urbano y habilitar 20-24 líneas de autobuses verdes; y 9 puentes sobre los ríos Rojo y Duong; eliminará 266 puntos con riesgo de congestión y 29 puntos de congestión frecuente, reduciendo al menos un 20 por ciento de los puntos existentes cada año; evitando congestiones superiores a 30 minutos.
Estas medidas coordinadas buscan que, hacia 2030, los principales puntos de congestión se resuelvan de manera efectiva, garantizando desplazamientos más fluidos y sostenibles para la capital.