De acuerdo con Nguyen Thi Huong, directora de la Oficina Nacional de Estadísticas del Ministerio de Finanzas, el crecimiento estuvo impulsado principalmente por el sector servicios, que aumentó un 8,18 por ciento y aportó el 50,32 por ciento al crecimiento total.
Por su parte, la industria y la construcción registraron una expansión del 8,92 por ciento, con una contribución del 44,08 por ciento, mientras que la agricultura, la silvicultura y la pesca crecieron un 3,58 por ciento, representando el 5,6 por ciento del incremento general.
En la estructura económica, los servicios continúan ocupando la mayor proporción con el 43,45 por ciento, seguidos por la industria y la construcción (37,15 por ciento) y el sector agroforestal y pesquero (10,89 por ciento). Paralelamente, la demanda interna mostró signos de recuperación, con un aumento del 8,45 por ciento en el consumo final y del 7,18 por ciento en la acumulación de activos.
El comercio exterior mantuvo un ritmo dinámico durante el período. Las exportaciones de bienes y servicios crecieron un 19,85 por ciento, mientras que las importaciones aumentaron un 24,27 por ciento, reflejando un mayor requerimiento de materias primas para la producción.
La actividad empresarial también registró avances notables. En los tres primeros meses del año se crearon más de 57,4 mil nuevas empresas, con un capital total cercano a 538,6 billones de dongs (20,45 mil millones de dólares) y más de 265.900 trabajadores registrados, cifras que superan ampliamente las del mismo período de 2025. A ellas se suman más de 38.600 empresas que retomaron operaciones, elevando a 96.000 el número total de compañías nuevas o reactivadas, un incremento interanual del 31,7 por ciento.
Según la Oficina Nacional de Estadísticas, estos resultados reflejan la eficacia de la gestión económica y la capacidad de adaptación del sector empresarial frente a un contexto internacional volátil.
No obstante, la entidad advirtió que las presiones sobre el crecimiento podrían aumentar en el segundo trimestre de 2026, a medida que el conflicto en Medio Oriente impacte en los precios de la energía, los costos de los insumos y las cadenas globales de suministro.
En la conferencia de prensa ordinaria del Gobierno correspondiente a marzo, el ministro y jefe de la Oficina del Gobierno, Tran Van Son, informó que el primer ministro Pham Minh Chinh pidió a los ministerios, sectores y localidades aplicar de forma coordinada las resoluciones del Partido y de la Asamblea Nacional, con el objetivo de mantener un crecimiento superior al 10 por ciento en 2026, acompañado de estabilidad macroeconómica y control de la inflación.
Entre las prioridades del Ejecutivo figuran acelerar el desembolso de la inversión pública, impulsar proyectos estratégicos, promover el consumo interno y diversificar los mercados de exportación, así como avanzar en la construcción de un centro financiero internacional.
Al mismo tiempo, el Gobierno apuesta por fortalecer nuevos motores de crecimiento, entre ellos la ciencia y la tecnología, la innovación, la economía digital y la aplicación de la inteligencia artificial, además de ampliar la cobertura nacional de redes 5G y desarrollar centros de datos y sistemas de bases de datos estratégicas.
En materia energética, el viceministro de Industria y Comercio Nguyen Sinh Nhat Tan aseguró que el suministro de combustibles en el país está garantizado, con las refinerías de Dung Quat y Nghi Son operando con suficientes reservas de materias primas para la producción.
Respecto al suministro eléctrico, el Ministerio de Industria y Comercio reiteró que el objetivo central es evitar cualquier escasez de electricidad, especialmente durante el pico de la temporada seca de 2026. La producción eléctrica nacional se estima en alrededor de 350 mil millones de kWh este año, lo que representa un incremento cercano al 8% respecto a 2025.
No obstante, el sector energético enfrenta desafíos derivados de fenómenos climáticos extremos, el impacto de El Niño y las exigencias de regulación de las centrales hidroeléctricas. Ante este escenario, las autoridades elaboran planes operativos flexibles y coordinan con grandes consumidores para ajustar la demanda y promover el uso eficiente de la energía.