El coloquio estuvo a cargo del Centro de Promoción Comercial y de Inversiones de la metrópoli sureña vietnamita, la Asociación Municipal de Alimentos, la Oficina de Representación del ente público sin fines de lucro Dubai Chambers (Cámaras de Dubái) en el país, y la Oficina de Certificación Halal Vietnam (HCA Vietnam).
El objetivo del seminario fue actualizar las tendencias y los requisitos del mercado halal, así como poner en contacto a socios, distribuidores y agencias de certificación del CCG y del Sudeste Asiático con empresas vietnamitas para ayudarles a ampliar sus exportaciones y adentrarse en la cadena global de suministro en este ámbito.
Más allá, apuntaron a impulsar el comercio, atraer inversiones y fomentar la innovación tecnológica, la producción ecológica y la mejora de la productividad y la calidad para conseguir una industria alimentaria nacional sostenible.
Los delegados reconocieron el vertiginoso crecimiento del mercado halal, cuya escala global asciende a miles de millones de dólares, así como su papel en el comercio internacional y sus requisitos cada vez más exigentes en cuanto a calidad y transparencia de la cadena de suministro.
Al mismo tiempo, señalaron que solo el 0,2 por ciento de las empresas vietnamitas tienen productos halal verificados, una prueba del margen todavía amplio en este mercado y también la urgencia de prepararse en materia de normativas, procesos de producción, sistemas de certificación y estrategias para acceder a los mercados adecuados.
Entre sus sugerencias de mercado destacaron Dubái, capital de los Emiratos Árabes Unidos, un centro de transbordo comercial global con crecimiento sostenido pese a la fluctuante economía mundial y líder en inversión extranjera directa.
Sugirieron utilizar este destino como puerta de entrada a los demás miembros del CCG y Oriente Medio en general, que importa entre un 85 y un 90 por ciento de sus alimentos.
Además, aludieron a la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean), donde más ded 40 por ciento de la población es musulmana, como un “trampolín estratégico” para las empresas vietnamitas.
Particularmente, Indonesia, el mayor mercado halal de la región, ha adoptado la obligación de que todas las importaciones de alimentos y bebidas cuenten con esa certificación, indicaron.
Exhortaron a las empresas a completar pronto los trámites a fin de obtener el “pasaporte” para sus productos.
En el caso de Oriente Medio, también recomendaron diseñar envases en inglés y árabe, y aprovechar las plataformas de comercio electrónico, canal responsable del 80 por ciento de las transacciones halal en ese territorio.