En una rueda de prensa tendiente a anunciar los datos socioeconómicos del primer trimestre, la funcionaria subrayó que ese resultado sienta una base sólida para los objetivos de desarrollo de todo el año 2026, en un contexto global marcado por múltiples incertidumbres, especialmente las tensiones en Oriente Medio.
Según el informe socioeconómico del primer trimestre de 2026, los motores de crecimiento se distribuyeron de manera equilibrada entre los tres sectores económicos. En particular, el sector servicios lideró con una contribución del 50,32 por ciento y un crecimiento del 8,18 por ciento. Este impulso se debió al fuerte aumento del consumo durante el Año Nuevo Lunar y al notable regreso de turistas internacionales, lo que dinamizó sectores clave como el comercio mayorista y minorista (9,62 por ciento), el transporte y almacenamiento (8,95 por ciento), así como los servicios financieros, bancarios y de información y comunicación.
El segundo pilar del crecimiento fue el sector industrial y de la construcción, con un aumento del 8,92 por ciento y una contribución del 44,08 por ciento. Se destaca especialmente la industria manufacturera, que mantuvo su papel como motor principal con un crecimiento del 9,73 por ciento.
Paralelamente, el sector de la construcción creció un 8,36 por ciento, impulsado por los esfuerzos para acelerar el desembolso de las inversiones públicas desde comienzos de año.
Por su parte, la agricultura, la silvicultura y la pesca mantuvieron una estabilidad esencial, con un crecimiento del 3,58 por ciento. Cabe mencionar el aumento de la producción acuícola gracias a la aplicación de avances científicos y tecnológicos.
La estructura económica también refleja esa evolución positiva. El sector de servicios continúa representando la mayor proporción (43,45 por ciento), seguido por el de industria y construcción (37,15) y agricultura, silvicultura y pesca (10,89). La demanda interna muestra una recuperación notable con el consumo (+8,45) y la acumulación de activos (+7,18).
Las exportaciones de bienes y servicios aumentaron un 19,85 por ciento, mientras que las importaciones crecieron un 24,27, lo que indica una mayor demanda de insumos para un nuevo ciclo productivo.
“Esos resultados positivos no solo reflejan una gestión eficaz y oportuna, sino también la resiliencia y la capacidad de adaptación de la economía y las empresas”, afirmó Thi Huong.
La Oficina General de Estadísticas subrayó que el aumento del consumo durante el Año Nuevo Lunar y el incremento de visitantes internacionales impulsaron significativamente los sectores de comercio y servicios. Las contribuciones de algunos sectores al crecimiento del valor añadido total en el primer trimestre fueron: comercio mayorista y minorista (9,62 por ciento, para una cuota del 14,52 por ciento); transporte y almacenamiento (8,95 y 6,95); finanzas, banca y seguros (7,70 y 5,09); información y comunicación (7,65 y 4,21); y alojamiento y restauración (7,49 y 2,89).
En la estructura económica del primer trimestre de 2026, la agricultura, la silvicultura y la pesca representaron el 10,89 por ciento; la industria y el sector de la construcción, el 37,15; los servicios, el 43,45; y los impuestos sobre productos menos subvenciones, el 8,51.
La Oficina General de Estadísticas advirtió que en el segundo trimestre de 2026, los efectos del conflicto en Oriente Medio sobre los precios del petróleo, los insumos y las posibles interrupciones en las cadenas de suministro se harán más evidentes, lo que generará una mayor presión sobre el crecimiento. Esto exige que el Gobierno y las empresas adopten medidas oportunas y eficaces para hacer frente a los desafíos globales.