Vietnam mantiene su posición como una de las economías de más rápido crecimiento en Asean-6

Junto con Tailandia, Filipinas, Indonesia, Malasia y Singapur, Vietnam continúa formando parte del grupo de economías de más rápido crecimiento de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean-6).

El puerto internacional Hateco, Hai Phong. (Foto: VNA)
El puerto internacional Hateco, Hai Phong. (Foto: VNA)

De cara a 2026, se prevé que la economía mantenga un sólido impulso, consolidando su posición como uno de los mercados más dinámicos de la región.

Según el informe Southeast Asia Outlook (Perspectivas del Sudeste Asiático) de Cushman & Wakefield, Singapur, Malasia, Tailandia y Vietnam se benefician de corredores comerciales robustos y de ecosistemas manufactureros en expansión, mientras que Indonesia y Filipinas cuentan con el respaldo de un consumo interno estable.

En 2025, los centros de datos se convirtieron en el segmento inmobiliario que más inversión atrajo en el Sudeste Asiático, con varios mercados, entre ellos Vietnam, aun enfrentando limitaciones de oferta y con amplio margen de crecimiento.

Wong Xian Yang, autor del informe, señaló que la recuperación del mercado no solo responde a factores cíclicos, sino que también refleja un cambio estructural en los flujos de capital, a medida que los inversionistas priorizan cada vez más sectores vinculados a la producción y la digitalización, en particular la logística y los centros de datos.

En un contexto de diversificación de las cadenas de suministro globales, el Sudeste Asiático emerge como un destino clave de una nueva ola de crecimiento.

Vietnam registró en el 2025 un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) real del ocho por ciento, el más alto del grupo Asean-6 y superior al promedio previo a la pandemia del Covid-19.

Este desempeño estuvo impulsado principalmente por las exportaciones, la recuperación de los sectores manufacturero y de servicios, así como por un consumo interno que se mantuvo estable.

La tendencia a diversificar las cadenas de suministro y los flujos de inversión extranjera directa continúa reforzando el papel de Vietnam en la red regional de producción y comercio.

Para 2026, se prevé una ligera moderación del crecimiento económico debido a factores como la desaceleración del crecimiento poblacional (alrededor del 0,6 por ciento) y una tendencia al alza en las tasas de interés crediticias, lo que podría afectar la demanda de consumo y el mercado inmobiliario residencial en el corto plazo.

No obstante, se espera que el PIB alcance aproximadamente el 6,3 por ciento, manteniendo a Vietnam entre las economías de más rápido crecimiento de la región.

En el ámbito inmobiliario, el segmento industrial seguirá siendo el principal motor, gracias a ventajas derivadas de la estrategia “China+1”, una ubicación geográfica favorable y una infraestructura en constante mejora.

Los polos manufactureros, especialmente en el sector electrónico, continúan ampliando su escala. Por otro lado, se espera que el sector minorista repunte en 2026, con un posible aumento de más del 15 por ciento en las ventas al por menor, lo que impulsará la demanda de espacios comerciales modernos en las principales ciudades.

Cabe destacar que, pese a ser un segmento que atrae importantes inversiones en los mercados emergentes del Sudeste Asiático (excluido Singapur), el mercado de centros de datos en Vietnam aún se encuentra en una etapa inicial, lo que evidencia un considerable potencial de crecimiento a largo plazo.

Se prevé que la demanda de infraestructura digital continúe en aumento, impulsada por el desarrollo de la computación en la nube, la inteligencia artificial y la economía digital.

A nivel regional, se proyecta que el Sudeste Asiático crezca alrededor de un 4,3 por ciento en 2026, manteniéndose como una de las regiones de mayor dinamismo a nivel global.

El consumo personal total (excluido Singapur) podría alcanzar los 5 billones de dólares en 2035, con una tasa de crecimiento anual cercana al 8 por ciento.

En un contexto de desaceleración de la inflación, reducción de las tasas de interés y estabilidad del mercado laboral, la mejora de las condiciones financieras contribuirá a la expansión de la inversión.

Anshul Jain, director general de Cushman & Wakefield en India y el Sudeste Asiático, destacó que los motores del crecimiento del Sudeste Asiático no solo provienen de los flujos de inversión, sino también de la expansión del consumo, una fuerza laboral joven y los programas de desarrollo de infraestructura a gran escala en toda la región.

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