La Resolución fija como objetivo garantizar la seguridad energética hasta 2030, con visión a 2045, al tiempo que impulsa un mercado eléctrico competitivo y atrae inversiones privadas.
Cabe destacar que el ámbito de desarrollo energético se amplía hacia las energías renovables, la energía limpia y nuevas tecnologías como el hidrógeno, el amoníaco verde y la energía nuclear de módulos pequeños. Este cambio responde a la meta de alcanzar cero emisiones netas a largo plazo.
En ese contexto, se prevé un fuerte aumento de la demanda de capital para proyectos energéticos y de transición verde. Instrumentos como los bonos verdes, los bonos energéticos y los fondos de inversión climática están llamados a expandirse, en consonancia con la integración financiera internacional de Vietnam y sus compromisos de reducción de emisiones.
Por tanto, la Resolución 70 no solo tiene relevancia en materia de política energética, sino que también está estrechamente vinculada a la capacidad de movilización y asignación de recursos financieros.
Para impulsar las finanzas verdes, resulta prioritario perfeccionar el marco jurídico y establecer un sistema unificado de criterios. Según Phung Xuan Minh, presidente del Consejo de Administración de Saigon Ratings, el Gobierno debe desempeñar un papel rector mediante el desarrollo de productos como bonos, acciones y créditos verdes, junto con la implementación de políticas de incentivos adecuadas.
Paralelamente, las empresas deben mejorar su capacidad de gestión, aplicar los estándares ESG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza) y movilizar capital de manera sostenible. El Banco Estatal de Vietnam y las instituciones crediticias también desempeñan un papel clave en la expansión del crédito verde y el perfeccionamiento del marco regulatorio.
La transparencia informativa, el desarrollo de inversores a largo plazo y la aplicación de plataformas de negociación modernas contribuirán a mejorar la eficiencia del mercado.
A largo plazo, el fortalecimiento de la cooperación internacional y la adopción de buenas prácticas facilitarán la atracción de flujos de capital verde, especialmente en el contexto de la mejora de la clasificación del mercado bursátil.
Según la Comisión Estatal de Valores, se están implementando diversas soluciones, entre ellas el perfeccionamiento institucional, el aumento de la transparencia y el desarrollo de nuevos productos como bonos de infraestructura, fondos de inversión e instrumentos financieros verdes, sentando las bases para atraer capital sostenible en el futuro próximo.