Así lo destaca un informe publicado el 2 de junio por la Dirección General del Tesoro del Ministerio de Economía y Finanzas de Francia, que subraya la capacidad de resiliencia de Vietnam y su sólido desempeño económico pese a la desaceleración del comercio global y la prolongación de diversos conflictos geopolíticos.
El documento señala que el país mantiene una sólida estabilidad macroeconómica, respaldada por una inflación cercana al 3,3 por ciento, un bajo nivel de deuda pública y el equilibrio de las principales cuentas presupuestarias.
Según la entidad francesa, Vietnam se consolida actualmente como una de las economías más dinámicas de Asia y continúa atrayendo importantes flujos de inversión extranjera gracias a un entorno político estable, una posición estratégica dentro de las cadenas globales de suministro y una notable capacidad de adaptación frente a las fluctuaciones de la economía mundial. El crecimiento del 8,02 por ciento también superó ampliamente las previsiones realizadas por el Banco Mundial (6,6) y el Fondo Monetario Internacional (6,5).
La Dirección General del Tesoro de Francia destacó especialmente la nueva estrategia de desarrollo impulsada por Vietnam. En 2025, el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam emitió cuatro importantes resoluciones orientadas a impulsar el desarrollo económico y avanzar hacia la meta de convertir al país en una nación de altos ingresos para 2045.
Para alcanzar ese objetivo, Vietnam busca sostener un crecimiento económico del 10 por ciento o más a largo plazo y desplegar un ambicioso programa de inversiones en infraestructura valorado en aproximadamente 570 mil millones de dólares, precisa el informe.
El documento también valora positivamente las reformas administrativas, la racionalización del aparato estatal y el fortalecimiento del papel del sector privado en la economía. De acuerdo con los expertos franceses, la definición del sector privado como uno de los principales motores del crecimiento, junto con la apuesta por industrias de alta tecnología como la inteligencia artificial, los semiconductores y la tecnología digital, refleja la determinación de Vietnam de transformar su modelo económico, aumentar la productividad y profundizar su integración en las cadenas globales de valor.
No obstante, el informe también identifica varios desafíos para las perspectivas de desarrollo del país. Entre ellos, destaca la elevada dependencia del comercio exterior: Estados Unidos absorbe cerca de un tercio de las exportaciones vietnamitas, mientras que China suministra más del 40 por ciento de sus importaciones.
Los especialistas franceses también advierten sobre los riesgos derivados de la volatilidad del comercio internacional y del entorno geopolítico global, así como de la dependencia de fuentes energéticas importadas. A ello se suman preocupaciones relacionadas con la presión sobre las reservas de divisas, el rápido crecimiento del crédito y posibles vulnerabilidades en el mercado inmobiliario.
Según el informe, para mantener elevadas tasas de crecimiento a largo plazo, Vietnam deberá seguir mejorando la productividad laboral, elevar la calidad de los recursos humanos, fortalecer el sector empresarial privado y perfeccionar el entorno de negocios.
Pese a esos desafíos, los analistas consideran que Vietnam continuará situándose entre las economías de más rápido crecimiento de Asia y cuenta con condiciones favorables para avanzar hacia su objetivo de convertirse en un país de altos ingresos en 2045.